Me hubiera gustado que mi siguiente entrada hablase sobre mi reciente viaje a Viena y Budapest donde me lo he pasado en grande, pero no he podido conseguir las fotografías hasta hace nada, y seleccionar cuáles subir y qué contar va a llevarme más de lo que esperaba, así que para ir abriendo boca pondré este gif.

Entramos en una universidad vienesa cuyo patio interior además de estar lleno de estudiantes aprovechando unos miserables rayos de sol, tenía ingentes cantidades de bustos de científicos famosos a los que yo no conocía en absoluto (pero cuyos nombres sonaban a cosas de medicina y química) hasta que nos encontramos con el busto del amigo Erwin Schrödinger, con el que no pude evitar hacerme estas dos fotografías.

Ender está vivo y muerto hasta que visitas Tienda de Ultramarinos

Si no lo entiendes deberías leer sobre un clásico de las paradojas de la física, fruto de aquellos maravillosos años de discusiones sobre la matería a principio de siglo. La que me hice con Christian Dopler tendrá que esperar a que le dedique un rato al photoshop o engañe a alguien que se maneje.