Es innegable el enorme impacto que internet, desde su masificación, está teniendo en todos los aspectos de la vida. Podría afirmarse, sin miedo, que no hay un solo campo que no haya revolucionado: sexo, publicación de noticias, comunicación, intercambio de conocimientos, innovación… y revoluciones. El papel de internet Las revueltas de estos días en países árabes, y la actitud de los gobiernos al respecto, me han parecido muy interesantes. He aquí algunos de los puntos más llamativos:

—Las manifestaciones del 25 de enero en Egipto se organizaron principalmente por Facebook y Twiter (también en el resto de países, léase ¿Existen las twitterrevoluciones?). Durante ellas, los propios manifestantes fueron informando en internet sobre cómo se sucedían, llegando a colgar videos sobre las mismas y sobre las cargas policiales. (nacion.com)

A raíz de ello, el gobierno bloqueó Twitter en Egipto (alt1040), pero fue insuficiente. Al día siguiente desconectaron internet en todo el país(El País) y bloquearon la telefonía móvil en las principales ciudades (Público), principalmente los sms.

WikiLeaks no podía faltar en este listado. Muchos medios se han hecho eco de que los cables diplomáticos filtrados a finales del año pasado dejaban en muy mal lugar al gobierno tunecino, destacando la corrupción del gobierno y comparando a su familia con una máfia de élite (El País, MailOnline), afirmando que si bien el detonante final fue la inmolación de Mohamed Bouazizi, las filtraciones habían aumentado el malestar contra el gobierno.

Egipto tampoco ha escapado de WikiLeaks (quince cables de noviembre/diciembre) y de hecho se han apresurado a publicar nuevas filtraciones muy jugosas durante los levantamientos (el 28 de enero). Por ejemplo, los planes de sucesión, en los que las fuerzas armadas apoyarían a Gamal Mubarak, el hijo del actual presidente, de modo que los militares garantizaran una “transición constitucional”. Más detalles en Wikileaks, con links a todos los cables sobre el tema. Otras filtraciones interesantes atañen a las torturas y brutalidad policial del régimen, y su abuso del Estado de Emergencia que lleva declarado cuarenta años. (Todas las filtraciones de El Cairo).

—En la otra punta del globo, es el gobierno chino quién se acojona y decide bloquear en sus fronteras cualquier información sobre las revueltas en Egipto (GurusBlog), no vaya a ser que sus ciudadanos se den cuenta de que es posible rebelarse ante las dictaduras.

—Pese a que se esté hablando de revolución democrática totalmente alejada del islamismo radical, Egipto también ha bloqueado el canal de noticias Al-Jazeera (CPJ.org) e Israel apoya al presidente Mubarak (El País) pidiendo a Europa y Estados Unidos que expresen también su apoyo.

Al hilo de lo anterior, ayer regresó a Túnez Rachid Ghanuchi, un líder islamista que llevaba 22 años en el exilio (El País) , y al que recibieron miles de entusiastas gritando “El pueblo musulmán no se rinde” entre los que había numerosas mujeres con el hiyab (perseguido en los últimos años por las autoridades). Mientras, una veintena apartada mostraba su inquietud con pancartas en las que se podía leer “Sí al islam, no al islamismo“. Veo que también se hacen la misma pregunta que yo en otros espacios: What’s behind the Egypt riots? Democracy or Islam?.

—Para terminar con este peliagudo último punto debo volver a WikiLeaks, y mencionar unas filtraciones que creo que aparecieron a finales de diciembre y principios de enero, en las que se desvela la cooperación de Egipto en los asaltos con Israel a la franja de Gaza.