Los que me conocieron en los primeros tiempos de gmail recordarán que escrutaba casi con obsesión la lista de spam, con la constante duda de que pudieran colarse mensajes reales. Tras comprobar la sobrada eficiencia del filtro, pasó de ser algo habitual a una breve comprobación cada largo periodo.

Hoy, sorprendido ante su reducido volumen (240 emails durante el último mes, cuando habitualmente superan el millar*) he decidido echarle un vistazo y he encontrado nada menos que cinco mensajes erróneamente clasificados como spam.

Además, durante los últimos meses se están colando en bandeja de entrada varios emails de spam procedentes de un par de amigos con cuentas “infectadas”. Está tan claro que son spam que no necesito ni abrirlos para darme cuenta de ello. Supongo que superan el filtro al estar en mi libreta de direcciones, por lo que acabo de eliminarlos de la misma, a ver si así dejan de llegar.

¿Soy solo yo, o alguien más ha notado una merma en la eficiencia del filtro de spam?

*No sé si las últimas semanas habrán desmontado alguna botnet de spam de esas que suponen un importante porcentaje del flujo mundial, pero me resulta muy extraño ver la cuarta parte de lo habitual.