Esto de escribir entradas de mes a mes me jode un huevo, pero qué le voy a hacer. Éste debe de ser uno de los blogs con menos linealidad de la historia. Vengo un poco a excusarme y así de paso poder actualizar el blog.

La verdad es que este verano es completamente distinto a cualquier otro que haya vivido hasta ahora. Quienes me conocen saben que durante los anteriores tres años de universidad casi he levantado mi carrera durante los meses de verano, a los que llegaba con bastantes asignaturas suspensas. Sin embargo, este año he logrado que la cifra se reduzca a media (un cuatrimestre). Siendo que llevaba sólo seis no parece muy meritorio, pero si tenemos en cuenta que eran de lo más jodido de la carrera, estoy bastante contento.

Por otro lado, otro cambio sustancial es que, por primera vez en mi puta vida, doy palo al agua. El año pasado una empresa de informática dio un curso en colaboración con la EUPLA por el cual me llamaron las últimas semanas de curso para ofrecerme un contrato de prácticas y unas sustituciones, así que acepté. Lo único malo es que no son aquí en Huesca y debo acercarme casi hasta Zaragoza todas las mañanas; pero por lo menos entro en contacto con el mundo laboral, que ya iba siendo hora.

Con media asignatura parece que un trabajo de mañanas puede combinarse bastante bien y que podría tener un verano de puta madre, pero querría entregar el Proyecto Fin de Carrera a principios de noviembre en la primera convocatoria de este año y me he embarcado en algo bastante complejo (Inteligencia Artificial y Computación Distribuída),  así que al final voy a ir más jodido de tiempo de lo que pensaba.

Lo peor de todo, sin lugar a dudas, las Fiestas: me fui a principios de este mes una semana a la playa con mis amigos (nos limitamos casi a dormir en cualquier momento, comer hasta reventar, beber cerveza, cagar varias vecse al día e ir a la playa cuando ya no pega fuerte el sol; eso es lo que llamo yo unas vacaciones) y creo que ya gasté casi todo mi tiempo para escapadas de ociosas así, de modo que me pierdo San Fermines y Vaquillas del Ángel (pensaba ir al menos a una de ellas). Pero lo peor, peor, peor es que me toca trabajar justo la semana de San Lorenzo. Lo único que me consuela es que por lo menos del 9 al 10 estaré, y luego del 14 al 16 también. Así que esos días a tope.

Y otra pequeña putadilla que me ha ocurrido con mi expediente es que se me quedaron dos créditos de libre elección colgados (hice un curso de un crédito y otro de 6) así que he estado esperando todo el año por alguno qué hacer, pero no encontré nada. Por lo tanto, mi única salida eran los cursos de verano ofertados por la Universidad de Zaragoza. De todos ellos, el único que podía encajar un poco con mi carrera y que me parecía interesante es uno sobre matemáticas. En las 20 horas de duración darán un repaso a las matemáticas básicas utilizadas para determinar el movimiento de los astros y las sondas y para cálculos terrestres como la forma y dimensiones de la Tierra, etcétera. Supongo que los temas serán similares a los tratados en el libro La Poesía del Universo que leí el año pasado. También espero poder sacar alguna idea interesante como en la charla sobre matemáticas del curso de Astrofísica en Huesca también del verano pasado. Así que la semana que viene ya os contaré.