La semana pasada me habló un amigo de Deal Extreme, lo último en compras por internet. Es una página en la que se puede encontrar cualquier producto electrónico de medio pelo que se desee, y cientos de gilipolleces que sólo valen para hacer la coña cuando te llegan y guardarlos en un cajón a la semana siguiente. De hecho, para el 2021 el 90% del kippel que inunde el planeta habrá sido culpa de productos vendidos en Deal Extreme.

Lo maravilloso de esta página son los precios. Te venden productos desde China por dos dólares, gastos de envío incluídos. Los objetos no están deteriorados ni tienen tara alguna, conozco a más de una persona que ha comprado y está encantada con los productos, la única pega es que tardan como dos o tres meses en llegar. ¿Pero qué esperabais? Para que a una empresa le salga rentable enviarte a casa un llavero de cerdo con leds por $0.78 tienen que esperar a que una familia de chinos emigre para abrir un local cerca de donde vives.

Estoy navegando por la página, porque para lo que valen muchas cosas, merecen la pena comprarlas sólo por hacer la gracia. Aunque hay otras útiles, como una powerball por siete dólares. Es algo que no había visto por menos de 10 ó 15 euros, sin contar gastos de envío o desplazamiento al lugar de la compra. En los comentarios de los compradores, de lo único que se quejan es que es un poco ruidosa, que se gastan las lucecitas pronto y que no alcanza todas las RPM prometida. Las dos primeras no son importantes en absoluto, y para la última has de haber entrenado mucho para sacarle todo el rendimiento.

En fin, lo que me ha llevado a escribir este post ha sido descubrir un pack de diez tests de embarazo al inigualable precio de $1,77. Como se ve son una especie de tarjetitas sobre las que se sigue el típico procedimiento de mear y al cabo de unos segundos te dan la información que quieres.

Yo creo que un test de embarazo es algo que el 90% de las veces que se utiliza es porque estás en una situación crítica, y lo que quieres saber es suficientemente importante como para que no haya más errores. Bastan un par de búsquedas por Google para darse cuenta de que el precio habitual está entre los 10 y 20 euros (aunque también los haya de hasta tres euros ¡pero sólo una unidad!). Y una cosa es comprarse un pela ajos por ese precio, o un llavero minisable LED, y otra muy distinta son 10 tests de embarazo: no sientes fiabilidad alguna.

Los comentarios que pueden dejar los compradores se dividen en: Pros, Contras, Otras ideas, Balance. Entre los pros, hay uno que se alegra de que su mujer esté embarazada. Hicieron la prueba con tres de estas tarjetitas y finalmente compraron un test en farmacia: todos dieron positivo.

El siguiente es todo lo contrario, repite cien veces: ¡Ella no estaba embarazada! con gran júbilo.

Entre los contras, casi el único es que es demasiado fácil mearse en las manos.