Es lo que plantea el Problema de Gettier, que en realidad son una serie de problemas mentales en los que el filósofo estadounidense Edmund Gettier argumenta que una creencia verdadera justificada no es necesariamente conocimiento.

Para afirmar que una persona conoce algo, ese algo ha de ser verdad. Además, la persona ha de creer que ese algo es verdad. Y no sólo eso, sino que tiene que haber una evidencia que justifique ese algo.

Por ejemplo, cuando digo que sé que el cielo está nublado es porque está nublado, creo que lo está, y tengo la evidencia de que es así. Hasta hace relativamente poco tiempo era aceptado generalmente que éstas eran las condiciones necesarias y suficientes para tener conocimiento.

Sin embargo, llegó el señor Gettier en los años 60 ideó unos contraejemplos para argumentar que esto no es así. Con el paso del tiempo, más gente ha creado otros experimentos mentales del mismo tipo que los originales Problemas de Gettier. De los dos siguientes problemas que copio para ilustrar esta idea, sólo el primero es del propio Gettier.

El trabajo de Smith

Smith ha pedido un trabajo pero tiene la creencia justificada de que «Jones conseguirá el trabajo». También tiene la creencia justificada de que «Jones tiene 10 monedas en su monedero». Por lo tanto, Smith concluye (justificadamente, por la regla de transitividad de la identidad) que «el hombre que consiga el trabajo tiene diez monedas en su monedero».

Al final Jones no consigue el trabajo, sino que se lo dan a Smith. Sin embargo, Smith descubre al abrir su monedero que tiene 10 monedas en él. Así que su creencia de que «el hombre que consiga el trabajo tiene diez monedas en su monedero» estaba justificada y es verdadera. Pero no parece que sea conocimiento.

La oveja en el campo

Roderick M. Chisholm propuso el siguiente contraejemplo: Un observador ve en la lejanía lo que le parece exactamente una oveja. Así que cree que hay una oveja en el campo. Sin embargo, resulta que era un perro que el pastor había camuflado para hacerlo pasar por oveja. Pese a todo, tras una cerca se encontraba una oveja. De forma que su creencia estaba justificada y era cierta.

No pretendo criticar estos problemas, sino dar una opinión sobre lo que en ellos ocurre. En casi todos estos ejemplos, yo destacaría dos hechos separados y fundamentales por los que los protagonistas no realizan la argumentación correcta: uno hace referencia al holismo confirmacional y el otro a la crítica a la causalidad de Hume.

Tras la lectura de la Historia Natural de la Religión, y para escribir el post, estuve leyendo algo sobre el pensamiento de David Hume, y descubrí que hizo una brillante crítica a la causalidad en la que ya había pensado yo mismo alguna vez, pero no de forma tan radical como la planteó Hume. Básicamente dice que sólo podemos afirmar que tras la causa A siempre ha sucedido el efecto B, pero no hay nada que nos permita inferir que A produce B.

Tal y como lo veo, y como se reseña en las propias reflexiones del artículo de la Wikipedia, se eligen unas causas erróneas para los efectos que se están prediciendo. Así, en el primer ejemplo que he copiado, y también en el del pirómano (que también es un problema muy explicativo), se cae en esto.

[…] los factores que hacen que la creencia sea verdad no han causado que crea en ella. En base a esta consideración, esta propuesta requiere que la creencia en p tenga una relación causal apropiada con p. De acuerdo con este añadido los contraejemplos de Gettier no serían conocimiento, pues las relaciones causales entre las creencias y los hechos son extrañas.

Sin embargo, y ateniéndonos a la tesis de Hume, no habría forma de discernir entre las causas apropiadas y las extrañas, debido a que realmente no podemos asegurar con total certeza que ningún hecho sea la causa del efecto que vemos a continuación.

La otra idea a la que me refería antes era al holismo confirmacional, que según la propia definición de la Wikipedia:

El holismo confirmacional, también llamado holismo epistemológico, sostiene que una teoría científica concreta no puede ser demostrada de forma aislada; la demostración de una teoría siempre depende de otras teorías e hipótesis.

Y no sólo de las teorías necesarias, sino también del lugar de experimentación. De este modo, en el problema de las ovejas, puede decirse que el observador debería haber analizado todo el campo y comprobar que lo que realmente había visto pudo ser un perro disfrazado de oveja.

Con respecto al primer problema, Smith debería haber analizado todas las causas por las que el trabajo no se le concede a Jones y sí a él, y no reducirse sólo a deducir cosas de las monedas que llevan en sus respectivos bolsillos.

Como se apunta en el artículo sobre el holismo confirmacional, para dar validez a la ley de gravitación de Newton estudiando el movimiento de los astros, primero hay que demostrar que el telescopio con el que se mira funciona correctamente, y comprender el funcionamiento de la luz al atravesar el espacio y la atmósfera terrestre.

Esta entrada me ha servido para compartir tres ideas muy interesantes que he tenido ocasión de leer entre ayer y hoy. En mi opinión, estos tres conceptos (holismo confirmacional, problemas de Gettier y crítica a la causalidad) llevados al extremo terminarían convirtiendose en una forma de escepticismo, pero que en su justa medida son fundamentales para comprender los límites y forma correcta de actuar que debería seguir el método científico.