verano - Tienda de ultramarinos
logo Tienda de Ultramarinos
Etiquetas: verano

Curso de Astrofísica 2009

Y un año más, la Agrupación Astronómica de Huesca nos ameniza el verano con una nueva sesión de charlas sobre diversos temas relacionados con el espacio. Además, aprovechando el año internacional de la astronomía, en esta ocasión han aprovechado para ampliar el número de sesiones a ocho.

Aviso a mitad, pero todavía quedan cuatro más para la semana que viene a las que os aconsejo acudir porque siempre resultan muy interesantes.

El curso lo abrió Arturo Bosque con la charla Astrólogos y otros vendedores de humo, que no estuvo mal, pero de la que yo esperaba más. Pensaba que intentaría razonar más el porqué de cómo surgen estas cosas (y dónde está la aunténtica verdad que enmascaran en horóscopos y otras chorradas), pero se limitó a criticarlas casi con un «no, no y no».  Para terminar sacó una lista de timos para curar como la homeopatía, flores de Bach, piedras de noséqué, acupuntura o eso de que en las terminaciones nerviosas de los pies se reflejan todos los órganos del cuerpo y al masajear las zonas idóneas se arreglan los problemas de estómago o de lo que sea. La mejor de las cien o así que nombró fue energía biocibernética-cuántica-holográfica. Chúpate ésa.

La segunda charla corrió de la mano de Mario Garcés, que nos habló de Agujeros negros. Suavecita, pero interesante. Empezó por la historia desde su predicción a su supuesta detección, para pasar a analizar los diferentes tipos que existen (microagujeros negros, normales, supermasivos, e intermedios). No entró en divagaciones como Francisco Palacín el año pasado cuando reflexionó sobre si existen realmente los agujeros negros. Su conclusión fue que no hay pruebas concretas de que sean realmente tal y como se suele pensar actualmente.

La del jueves me la salté, y ayer Iosu Redín Rodríguez terminó la semana con la amena y entretenida sesión llamada La gran superproducción de la naturaleza: de los cuentos de hoguera al Big Bang y más allá, en la que, como su propio título indica, dio un repaso al arte de inquietudes de las primeras sociedades (y tribus actuales australianas) para compararlo con nuestros conocimientos actuales sobre el Big Bang, las posibles estructuras del Universo y multiverso y las colosales investigaciones al respecto como el LHC.

Al finalizar la charla del viernes, prepararon una observación de la Luna, con los telescopios que construye Angel Biarge (cuyos pasos nos detalló el año pasado) a la que se sumaron las gentes del barrio que por allí pasaban.

Nunca antes había visto la Luna con telescopio y es increible lo bien que se ve, de los tres que montaron, había uno con tanto aumento que un tercio de la Luna llenaba todo el campo de visión. Se distinguen con claridad muchos de sus cráteres y es una visión alucinante. Se la recomiendo a cualquiera, cambia mucho a cómo la vemos de normal.

La semana que viene nos vemos en el resto de charlas si alguien más se anima. Copio el  programa de las sesiones pendientes.

Lunes, 3 agosto: “Neos la pequeña amenaza” por Santiago Ezquerra.

Martes, 4 agosto:“Ondas gravitacionales” por
Francisco Palacín.

Miércoles, 5 agosto: “Códigos” por
Julio Bernués.

Jueves, 6 agosto: “Un fotón en la Vía Láctea: la vida de las Galaxias” por Abel Laporta.

Para el que no lo sepa, Neos no quiere decir que la charla vaya a ir sobre el protagonista de Matrix; son las siglas de Near Earth Objects, que son los cuerpos celestes cuya órbita puede pasar peligrosamente cerca de la terrestre

Las ondas gravitacionales del martes, son unas ondulaciones del espacio-tiempo producidas por cuerpos supermasivos, que teóricamente deberían existir, pero que no se han detectado todavía.

El verano y mi nuevo yo

Esto de escribir entradas de mes a mes me jode un huevo, pero qué le voy a hacer. Éste debe de ser uno de los blogs con menos linealidad de la historia. Vengo un poco a excusarme y así de paso poder actualizar el blog.

La verdad es que este verano es completamente distinto a cualquier otro que haya vivido hasta ahora. Quienes me conocen saben que durante los anteriores tres años de universidad casi he levantado mi carrera durante los meses de verano, a los que llegaba con bastantes asignaturas suspensas. Sin embargo, este año he logrado que la cifra se reduzca a media (un cuatrimestre). Siendo que llevaba sólo seis no parece muy meritorio, pero si tenemos en cuenta que eran de lo más jodido de la carrera, estoy bastante contento.

Por otro lado, otro cambio sustancial es que, por primera vez en mi puta vida, doy palo al agua. El año pasado una empresa de informática dio un curso en colaboración con la EUPLA por el cual me llamaron las últimas semanas de curso para ofrecerme un contrato de prácticas y unas sustituciones, así que acepté. Lo único malo es que no son aquí en Huesca y debo acercarme casi hasta Zaragoza todas las mañanas; pero por lo menos entro en contacto con el mundo laboral, que ya iba siendo hora.

Con media asignatura parece que un trabajo de mañanas puede combinarse bastante bien y que podría tener un verano de puta madre, pero querría entregar el Proyecto Fin de Carrera a principios de noviembre en la primera convocatoria de este año y me he embarcado en algo bastante complejo (Inteligencia Artificial y Computación Distribuída),  así que al final voy a ir más jodido de tiempo de lo que pensaba.

Lo peor de todo, sin lugar a dudas, las Fiestas: me fui a principios de este mes una semana a la playa con mis amigos (nos limitamos casi a dormir en cualquier momento, comer hasta reventar, beber cerveza, cagar varias vecse al día e ir a la playa cuando ya no pega fuerte el sol; eso es lo que llamo yo unas vacaciones) y creo que ya gasté casi todo mi tiempo para escapadas de ociosas así, de modo que me pierdo San Fermines y Vaquillas del Ángel (pensaba ir al menos a una de ellas). Pero lo peor, peor, peor es que me toca trabajar justo la semana de San Lorenzo. Lo único que me consuela es que por lo menos del 9 al 10 estaré, y luego del 14 al 16 también. Así que esos días a tope.

Y otra pequeña putadilla que me ha ocurrido con mi expediente es que se me quedaron dos créditos de libre elección colgados (hice un curso de un crédito y otro de 6) así que he estado esperando todo el año por alguno qué hacer, pero no encontré nada. Por lo tanto, mi única salida eran los cursos de verano ofertados por la Universidad de Zaragoza. De todos ellos, el único que podía encajar un poco con mi carrera y que me parecía interesante es uno sobre matemáticas. En las 20 horas de duración darán un repaso a las matemáticas básicas utilizadas para determinar el movimiento de los astros y las sondas y para cálculos terrestres como la forma y dimensiones de la Tierra, etcétera. Supongo que los temas serán similares a los tratados en el libro La Poesía del Universo que leí el año pasado. También espero poder sacar alguna idea interesante como en la charla sobre matemáticas del curso de Astrofísica en Huesca también del verano pasado. Así que la semana que viene ya os contaré.