Observen los periódicos

En momentos de tensión es cuando más afloran los sentimientos de cada uno, y por ello es el mejor momento para compobar lealtades y posiciones políticas. Para ello, basta comprobar las portadas cada día, que por norma general siguen el siguiente esquema:

  • EL PAÍS: Nos recuerdan a diario que el PP está en crisis, regodeándose con ello.
  • EL MUNDO: Rajoy quiere moderar el partido y retornarlo al centro, de modo que le meten caña porque será la debacle.
  • LA RAZÓN: Se mantienen fieles al actual líder popular, magnificando sus logros y minificando las noticias en su contra.
  • ABC: Acostumbran a mantenerse del lado de Rajoy, pero se les escapa alguna puñalada.

Me parece curioso porque siempre había considerado EL MUNDO como un medio más neutral que LA RAZÓN, y parece que con este tema está siendo al revés. Y siendo que Rajoy quiere separarse de la línea radical que llevaba últimamente el PP, me parece de lo más extraño.

Como ya he dicho en más de una ocasión, aquí comparo diariamente las portadas de todos los periódicos, página que insisto en recomendar.

Álgebra

La palabra «álgebra» deriva del tratado escrito por el matemático persa Muhammad ibn Musa al-Jwarizmi, titulado Al-Kitab al-Jabr wa-l-Muqabala (en árabe كتاب الجبر والمقابلة) (que significa «Compendio de cálculo por el método de completado y balanceado»), el cual…

El cual me da igual porque he sacado un jodido 8 en el segundo parcial, de modo que me quito la asignatura de encima más contento que unas castañuelas. Parece que empezamos con buen pié, esperemos que el siguiente no se tuerza.

Soñar con vectores propios, subespacios vectoriales y matrices laplacianas sirvió para algo.

Exámenes

Bueno, no me había despedido formalmente durante estos días, pero era previsible. Llevo tres semanas sin escribir y es que ya casi no hay tiempo, ni de leer nada interesante por la web ―aunque para esto siempre se saque― y mucho menos para escribir. Y con el acortamiento del curso por la EXPO casi no hay tiempo ni de estudiar.

La verdad es que ha sido un jaleo, y cada convocatoria dura 10 días, a cuatro exámenes por día. Bastante apretadito. Yo no puedo quejarme porque me «sólo» quedan cinco, pero los que llevan las 10 ó 12 ―que son habituales en segundo o tercero― es inevitable que se les acoplen más de una vez a dos o tres por día, y seguidos. Así pues, no creo que vuelva a escribir hasta mediados de junio.

Por mi parte no será por la cantidad de asignaturas, sino por su calidad, y es que, como es normal, me quedan las más «bonitas». Amén de la asignatura de Proyectos, en la que tenemos que hacer un proyecto como se haría realmente en una empresa, con su planificación, su memoria, su manual de usuario, su pliego de condiciones y presupuesto…

Nos está llevando bastante trabajo, pero no está quedando nada mal. Además es algo intersante, y no el típico programa de gestión que suele hacer aquí la gente para sacarse las castañas del fuego. Encima los documentos los estamos haciendo con LaTeX, así que la presentación es inmejorable. Cada día me estoy enamorando más de esta joya de la maquetación. Da muchos quebraderos de cabeza, y cuesta un poco acostumbrarse, pero los resultados merecen, y con mucho, la pena.

Dilbert 25-V-08

Llevaba algunos días con ganas de escribir algo, pero decidí esperarme a hacer por fin el examen de álgebra, que además espero aprobar, salir contento de esta asignatura es toda una odisea. Ayer ya veía vectores propios por todas partes. Ahora a ver si aprovecho el fin de semana para terminar lo que nos queda de Proyectos y seguir estudiando. Básicamente quería compartir esta viñeta del miércoles con el mundo, y aún mejor si véis la anterior.

La verdad es que no tengo ninguna novedad virtual salvo, quizás, el nuevo blog que he descubierto. Los no seáis informáticos podéis dejar de leer aquí. Se llama Coding Horror y son análisis de Jeff Atwood, un programador con 20-30 años a sus espaldas. Apenas llevo una semana, pero me ha parecido bastante interesante. Especialmente el artículo Crash Responsability, en el que diserta sobre cómo debería enfocar el programador los errores frente al usuario, tanto la forma de avisarle como el feedback. Creo que hay mucho que aprender en este blog.

DIABLO III

Para mí, y muchos otros, Blizzard es la compañía de juegos definitiva: títulos como Diablo (I y II), Warcraft (I y II, y supongo que III y WoW pero no tengo el gusto), Starcraft y The Lost Vikings avalan sobradamente esta afirmación. Por estos dos últimos títulos siento un cariño especial: The Lost Vikings siempre es el gran olvidado de Blizzard y desde que jugué por primera vez me ha parecido un cojonudísimo juego de plataformas, muy distinto a los habituales con sus tres personajes con habilidades completamente distintas. Del Starcraft ¿Qué puedo decir? Es EL JUEGO de estrategia por antonomasia. Consiguieron crear un universo con tres razas a escoger totalmente diferentes entre sí, de forma que al jugar con cada una parezca un juego completamente distinto y, aún así, logra ser el juego más equilibrado con el que he tenido el placer de enfrentarme.

Pero bueno, me voy por las nubes; Diablo II también fue un juego acojonante en su género y, si bien hay cientos de RPG’s, éste es de los que más me ha enganchado. El caso es que ahora Blizzard ha comprado el dominio www.diablo3.com a un grupo de fans del Diablo, por lo que parece muy probable que dentro de poco anuncien oficialmente su desarrollo (supuestamente llevan un tiempo con un desarrollo secreto, como hacen siempre).

Pues me parece una putada. Últimamente ya andamos nerviosos a la espera de que por fin salga el Starcraft II, como para que ahora nos hagan volver a esperar una nueva entrega de Diablo. Maldito Blizzard, sabe como tratar a los fans.

Imagino que ya que han esperado a que pasaran diez años desde que salió el primer Starcraft para sacar su segunda parte, hagan lo mismo para vender Diablo III, esperándose al 2010 para éste (el Diablo II data del año 2000).

Como es Blizzard no tengo ninguna duda de que ambos vayan a ser unos juegos de puta madre.

Autoconsciencia

En relación con la entrada del lunes sobre la Pareidolia encuentro hoy en Fogonazos un experimento con el que se intentó estudiar cuándo adquirimos conciencia de nosotros mismos.

El experimento en sí no me parece muy correcto, y las razones las he justificado en los comentarios, por lo que no me repetiré; pero básicamente creo que es demasiado complejo como para determinar que los niños que consiguen mover el carrito es porque han sido conscientes de que su peso era el problema. Quizás con otro problema más sencilo, como cerrar una caja en la que esté su pie metido o algo así, podría ser más esclarecedor. (de todos modos aberron me ha contestado diciendo que hay multitud de experimentos al respecto, y que el del carrito es uno más)

La pregunta, no obstante, tiene su miga, y supongo que será muy difícil determinar con claridad en qué momento nos damos cuenta de qué o quienes somos nosotros mismos; aunque yo apuesto a las primeras semanas de haber nacido, o incluso desde el momento en que el cerebro se termine por desarrollar en el feto, o algo así.

Otra cosa muy distinta a ser conscientes de nosotros mismos es darnos cuenta en cómo afecta nuestro ser a la naturaleza y el mundo que le rodea, lo cual creo que es una definición más exacta para el experimento del carrito, o el que yo he propuesto. O al menos eso me parece.