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Planificador financiero

De verdad, hay días que Scott Adams me encanta con su tira. Dogbert me parece un personaje tremendo.

consultor

 Como ya dije en el último post, ahora leo los Dilbert cada dos o tres semanas, de seguido, y otro que me ha encantado de esta tanda, es éste, especialmente la frase final también de Dogbert; creo que me la voy a apuntar para mi día a día.

idea

Más Dilbert y reflexión al fin de año

No sé cuánto tiempo llevaba sin leer a Dilbert, pero me he perdido bastantes. No obstante, hoy tenemos la mañana muy tranquila, así que he tenido tiempo de leer los de último mes en español —desgraciadamente no linkan anteriores— y ha habido tres que necesito compartir.

Terminar proyecto

Fin de an¡ño

Mundo Real

La última me gusta especialmente porque para la última Nochevieja estuve tratando de hacer ver a mis amigos eso mismo, restándole importancia a la celebración, puesto que podría ser cualquier día. De hecho, la fecha viene porque el 1 de enero es la fecha en que los nuevos cónsules asumían el gobierno, de modo que Julio César modificó el calendario (juliano) para que empezase ese día —así podían planear las campañas militares con más tiempo—. Luego, con el paso al gregoriano se mantuvo la fecha.
Por eso, el fin de año, a diferencia de los solsticios o los equinoccios, es una fecha totalmente arbitraria a la que no le veo mucha lógica.
Podría replicarse que también un cumpleaños o un santo lo son, pero ellos sólo pueden ser ese día concreto, y sin embargo el año podría terminar en cualquier otra fecha, puesto que al ser una órbita cerrada, no empieza ni acaba realmente en ningún punto.

Pensaba que sería más lógico establecer el inicio en alguna fecha concreta, quizás el perihelio o el afelio, o los propios solsticios y equinoccios; que, si bien seguiría siendo una fecha totalmente arbitraria, se correspondería realmente con algún punto concreto de la órbita terrestre alrededor del Sol y sería un poco más coherente.

No obstante, buscando por la fecha del perihelio he observado que cae el 4 de enero, por lo que es bastante aproximado al 1 de enero que tenemos como inicio del año.

Resulta interesante esta coincidencia y creo que debemos volver a los romanos —o antes— para saber por qué escogieron dicha fecha para que los cónsules asumiesen el cargo. Veo muy posible que ese día se tomase por el perihelio, o debido a alguna celebración en cuyo origen está el mismo. He de recordar que ya los griegos con el gnomon dedujeron muchas fechas relativas a la posición terrestre. Supongo que con las diferentes reformas de calendario se haya desviado esta fecha de la que debía de ser su origen.

Exámenes

Bueno, no me había despedido formalmente durante estos días, pero era previsible. Llevo tres semanas sin escribir y es que ya casi no hay tiempo, ni de leer nada interesante por la web ―aunque para esto siempre se saque― y mucho menos para escribir. Y con el acortamiento del curso por la EXPO casi no hay tiempo ni de estudiar.

La verdad es que ha sido un jaleo, y cada convocatoria dura 10 días, a cuatro exámenes por día. Bastante apretadito. Yo no puedo quejarme porque me “sólo” quedan cinco, pero los que llevan las 10 ó 12 ―que son habituales en segundo o tercero― es inevitable que se les acoplen más de una vez a dos o tres por día, y seguidos. Así pues, no creo que vuelva a escribir hasta mediados de junio.

Por mi parte no será por la cantidad de asignaturas, sino por su calidad, y es que, como es normal, me quedan las más «bonitas». Amén de la asignatura de Proyectos, en la que tenemos que hacer un proyecto como se haría realmente en una empresa, con su planificación, su memoria, su manual de usuario, su pliego de condiciones y presupuesto…

Nos está llevando bastante trabajo, pero no está quedando nada mal. Además es algo intersante, y no el típico programa de gestión que suele hacer aquí la gente para sacarse las castañas del fuego. Encima los documentos los estamos haciendo con LaTeX, así que la presentación es inmejorable. Cada día me estoy enamorando más de esta joya de la maquetación. Da muchos quebraderos de cabeza, y cuesta un poco acostumbrarse, pero los resultados merecen, y con mucho, la pena.

Dilbert 25-V-08

Llevaba algunos días con ganas de escribir algo, pero decidí esperarme a hacer por fin el examen de álgebra, que además espero aprobar, salir contento de esta asignatura es toda una odisea. Ayer ya veía vectores propios por todas partes. Ahora a ver si aprovecho el fin de semana para terminar lo que nos queda de Proyectos y seguir estudiando. Básicamente quería compartir esta viñeta del miércoles con el mundo, y aún mejor si véis la anterior.

La verdad es que no tengo ninguna novedad virtual salvo, quizás, el nuevo blog que he descubierto. Los no seáis informáticos podéis dejar de leer aquí. Se llama Coding Horror y son análisis de Jeff Atwood, un programador con 20-30 años a sus espaldas. Apenas llevo una semana, pero me ha parecido bastante interesante. Especialmente el artículo Crash Responsability, en el que diserta sobre cómo debería enfocar el programador los errores frente al usuario, tanto la forma de avisarle como el feedback. Creo que hay mucho que aprender en este blog.

Costes de proyectos

Los quebraderos de cabeza que da calcular los costes de elaborar una aplicación informática tanto en personal, dinero y tiempo son algo 100% arbitrario y que no sigue nada fijo, por lo que las estimaciones son algo de lo más subjetivo, por más que se intenten establecer funciones y algoritmos que permitan realizar los cálculos de una forma más exacta. Por lo tanto la estimación que se puede dar al principio, con una reducida información del proyecto es casi aleatoria, muy alejada de lo que realmente pueda costar. Sin embargo, los jefes siempre exigen conocer fechas y luego asegurar a sus superiores o clientes que el producto estará para entonces, a pesar de que poco tiempo después, y con un análisis más detallado del proyecto, se calcule que tardará mucho más.

Me ha hecho especial gracia porque es precisamente el tema que estábamos tratando el mes pasado en la asignatura de Proyectos. Quizás no sea tan graciosa como otras que pueda poner, pero me ha hecho gracia la casualidad de estar estudiando justo ese tema. La tira es del 9 de diciembre pasado.

El 90% de la felicidad es elegir la ética correcta

Me encanta Dilbert. Creo que nunca lo he comentado por el blog ni he subido tiras. Por si alguien no lo conoce son unas tiras cómicas escritas por Scott Adams que satirizan las políticas de empresa, la burocracia y los jefes que no saben nada acerca de cómo hacer el trabajo que exigen a sus empleados. El contexto es en algún tipo de empresa de informática, pero no es necesario tener la menor idea sobre ordenadores para disfrutarlo. En la wikipedia tenéis más detalles; es una tira bastante famosa —a punto de cumplir los veinte años— de modo que encontraréis más información por internet si os interesa, así como montones de tiras.

Estaba viendo las tiras de las últimas semanas y he descubierto una genial que paso a mostraros. A partir de ahora iré subiendo las que más me vayan gustando al blog. Ésta es del 28 de noviembre de este año.