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Multilawyer Perceptron

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Quizás es un poco dura y no para todos los públicos, pero esto demuestra que estudiar no es sano. Se me ocurrió un día o dos antes del último examen, pero hasta que no he tenido un rato de tiempo libre no he podido hacerla. Espero no haberla cagado con los personajes de Ally McBeal porque jamás vi esa serie, pero fue tan famosa que imagino que el resto los reconocerán. Y sí, Lincoln fue abogado antes que presidente. Lo he descubierto fortuitamente buscando caras de abogados.

Predicciones de Ray Kurzweil para 2009 (Segunda parte)

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Tras la primera parte, allá va otra valoración de algunas predicciones que Ray Kurzweil hizo en 1988 en su libro La era de las Máquinas Espirituales sobre temas tecnológicos e informáticos que deberían haberse realizado para 2009.

  • «Se habrá iniciado la investigación sobre la ingeniería inversa del cerebro humano por medio de escáneres destructivos de los cerebros de personas recientemente fallecidas y de escáneres no invasivos mediante imágenes de resonancia magnética de personas vivas.»
    • No he encontrado ninguna información ni noticias sobre escáneres destructivos. Noticias de escaneos no invasivos mediante EEG para estudiar el comportamiento del cerebro sí que he leído varias a lo largo del año, incluso aplicaciones prácticas.
    • Respecto a la investigación mediante ingeniería inversa, en 2005 comenzó un interesante proyecto llamado Blue Brain, al que durante 2009 se han incluido algunas universidades españolas (Cajal Blue Brain). En este proyecto pretenden crear una simulación (con ayuda de un supercomputador) del cerebro de los mamíferos a nivel molecular. Parecen estar centrándose en el cortex cerebral, común en todos los mamíferos y que supone el 80% de la masa cerebral humana.
    • Valoración: Sí y no.
  • «Aunque las escuelas aún no serán de última generación, la gran importancia de la computadora como herramienta de conocimiento estará ampliamente reconocida. Las computadoras jugarán un papel central en todas las facetas de la educación, al igual que en otras esferas de la vida.»
  • «La mayor parte de la lectura se realizará en pantallas, aunque la “base instalada” de documentos en papel será aún formidable. La generación de los documentos en papel estará menguando, no obstante, a medida que los libros y otros documentos del siglo XX sean rápidamente escaneados y almacenados. Los documentos de alrededor de 2009 llevarán frecuentemente incrustados imágenes en movimiento y sonidos.»
    • Para mí al menos es cierto. El tiempo que paso leyendo blogs y en la Wikipedia es muchísimo mayor que leyendo libros, pero no creo que esto se cumpla en la mayoría de mortales; aunque seguro que cada vez más gente lee el periódico en el ordenador (mis padres hace tiempo que ya no lo compran y ahora hasta leen varios distintos).
    • También es verdad que hay muchas iniciativas desde las administraciones públicas de reducir el uso y gasto de papel y redactar y compartir todo de forma digital, pero tampoco creo que la mayor parte de la lectura se realice en pantallas. Quizás si contamos comunicados e informes que ya no se envían por fax ni se imprimen, sino que se utiliza el correo electrónico, puede que se esté cumpliendo lo que decía Ray.
    • Desde los años 70 existía el Proyecto Gutenberg para digitalizar libros, aunque desde hace cuatro o cinco años se ha hecho bastante famoso Google Books, la iniciativa del buscador para digitalizar todos los libros del mundo. Por supuesto, ha generado mucha polémica desde el principio.
    • Sobre la fase final ¿Se refiere a un Powepoint? No sé si alguien se habrá colado al redactar este artículo, puesto que una predicción equivalente la hacía a finales de los 80 en La era de las máquinas inteligentes, y se interpretó que hablaba de la web. Esa afirmación es completamente cierta para casi cualquier documento visualizable desde el navegador.
    • Valoración: Sí y no.
  • «Las personas con discapacidad empezarán a superar rápidamente sus inconvenientes mediante la tecnología inteligente de 2009. Los estudiantes con problemas de lectura de forma rutinaria aminorarán su discapacidad mediante sistemas de lectura conversores de texto a voz.
  • «Las máquinas de lectura conversoras de texto a voz para ciegos serán ahora muy pequeñas, baratas, del tamaño de la palma de la mano, y podrán leer libros (los que aún existan en formato de papel) y otros documentos impresos, así como otros textos del mundo real tales como signos y visualizadores. Estos sistemas de lectura serán igualmente expertos en leer los miles de billones de documentos electrónicos que habrá disponibles de forma instantánea a través de la ubicua red mundial inalámbrica.»
    • El Voice Stick prometía ser bastante útil, pero tiene toda la pinta de haberse quedado en un simple prototipo (no he conseguido encontrar nada más reciente desde la presentación como diseño a mediados de 2008).
    • Sin embargo, unos meses después, el propio Kurzweill en un claro ejemplo de la cita de Alan Kay que dice que la mejor forma de predecir el futuro es inventarlo, presentó un programa con esa misma funcionalidad (información en español) para los teléfonos Nokia de última generación.
    • Y el mes pasado llegó el Intel Reader, un e-book de Intel que no sólo “lee” los archivos de texto que contenga, sino que también permite realizar fotos y transformar a voz las palabras que encuentre.
    • Valoración: Correcto.
  • «Tras décadas de tentativas inefectivas, se introducirán útiles dispositivos de navegación que podrán asistir a los ciegos para evitar obstáculos físicos en su camino, así como guiarse, usando la tecnología del sistema de posicionamiento global (GPS). Una persona ciega podrá interactuar con sus sistemas personales de lectura y navegación a través de una comunicación por voz bidireccional, a modo de perro lazarillo que lee y habla.
    • Debo reconocer que nada más leer esto ya pensé que esto ni de coña se había hecho ya, pero descubro que sí, y a patadas. El sistema TORMES que presentó la ONCE en 2003; el aparatoso prototipo (pero con toda seguridad mucho más certero y útil) que la universidad de Valencia presentó hace ahora un año; el GPS Kapten presentado por el cantante navarro invidente Serafín Zubiri a mediados del año apsado.
    • Valoración: Correcto.
  • «Las personas sordas o con problemas de audición llevarán frecuentemente máquinas que traducirán la voz texto, mostrando una transcripción en tiempo real o una persona animada gesticulando en el lenguaje de signos. Habrán eliminado el principal problema de comunicación asociado con la sordera, y también podrán traducir lo que se está hablando a otro idioma en tiempo real, así que las usarán frecuentemente las personas con audición también.»
    • En este caso sólo he encontrado aplicaciones directamente para ordenador, nada portátil como en el caso anterior para ciegos. Ya he reseñado antes el nivel de los CSR, así que no debería pasar mucho tiempo hasta que obtuviésemos algún gadget para ello (por lo menos para la conversión a texto, para el lenguaje de gestos ya es algo más costoso).
    • El tema de la traducción es algo que el Jibbigo ya hace en el iPhone, y que poco tardaremos en ver en los móviles de Google puesto que ya tienen la tecnología. Todo este tema ya lo conté en su día. Lo que está claro es que si traducen, pueden servir para mostrar el texto real, claro que lo único que he encontrado por ahora es una aplicación para móvil y no aparatos específicos.
    • Valoración: Sí y no.
  • «Se habrán introducido dispositivos de órtesis controlados por computadora. Estas “máquinas andantes” permitirán a los parapléjicos caminar y subir escaleras. Los dispositivos protésicos aún no serán útiles para todas las personas parapléjicas, ya que muchas personas discapacitadas físicamente presentarán articulaciones con años de falta de uso. Sin embargo, el advenimiento de esta tecnología motivará en mayor medida la sustitución de estas articulaciones.»
  • «Habrá una creciente percepción de que la ceguera, la sordera y el impedimento físico no producen desventajas. Los discapacitados describirán sus discapacidades como meros inconvenientes. La tecnología inteligente se habrá convertido en la gran niveladora de posibilidades.»
    • La verdad es que no he sido consciente de que haya habido un incremento de esa percepción en la sociedad; aunque bien es verdad que no tengo relaciones con ningún discapacitado. De todas formas, con las soluciones tecnológicas a todos estos problemas comentadas en los últimos tres puntos, estaba claro que esto iba a ser un mero inconveniente. Resulta obvio una vez tienes lo anterior.
    • No puedo dejar de recomendar la Ted Talk de Aimee Mullins, la bella atleta que ha sabido ver su ausencia de piernas como una ventaja en lugar de una discapacidad. Cito de la traducción de su charla: «Un miembro prostético ya no representa la necesidad de reemplazar una pérdida. Puede ser un símbolo que el usuario tiene el poder de crear cualquier cosa que quiera crear en ese espacio. De modo que gente que la sociedad antes consideraba discapacitada pueden ahora ser los arquitectos de sus propias identidades e inclusive continuar cambiando esas identidades al diseñar sus cuerpos desde una posición de poder».
    • Pese a las alentadoras palabras de Aimee, considero su situación como excepcional, y no como la representativa de la sociedad.
    • Valoración: ¿Incorrecto?
  • «La tecnología de traducción telefónica (donde hablas en inglés y tus amigos japoneses te oyen en japonés, y viceversa) se usará comúnmente para muchos pares de idiomas. Será una capacidad rutinaria de una computadora personal, que también servirá como teléfono.»
    • Otra vez podría responderse con el Jibbigo, pero no creo que se esté aplicando actualmente a una conversación en tiempo real, aunque no debería ser muy complicado conseguir que lo hiciera. La verdad es que tal y como está la tecnología actualmente, es raro que no exista ya.
    • Valoración: Incorrecto.

Resultados de esta tanda (sí y no se cuentan como un tanto en cada una).

Predicciones acertadas: 8

Predicciones falladas: 6

Máquinas que piensan, de Pamela McCorduck

Este mes he dedicado realmente poco tiempo a leer, así que me ha costado bastante terminar Máquinas que piensan: una incusión perosnal en la historia y las perspectivas de la inteligencia artificial, de Pamela McCorduck. Y no porque no fuese interesante, al contrario, es un libro con el que he disfrutado muchísimo.

Ya publiqué hace varios días una reseña sobre una anécdota sobre programas de ajedrez (y en el resumen de las Jornadas de R también lo nombré brevemente), y el resto del libro sigue la misma dinámica. La autora, licenciada en filología, no es la primera vez que se aventura en el mundo de la tecnología y la inteligencia artificial, y creo que ha hecho un gran trabajo.

El libro es un compendio de anécdotas y opiniones de gente relevante en la IA, muchas de las cuales obtuvo la propia Pamela entrevistandose con ellos, y son el hilo conductor de la historia de la inteligencia artificial, desde sus primeros orígenes en los años 50 hasta la publicación del libro a finales de los 70.

En realidad, Pamela McCorduck va mucho más allá de ambos límites, señalando la constante búsqueda de la Humanidad por diseñar inteligencias artificiales (con sus ilusiones y temores) bien en la ficción: desde la Galatea de Pigmalion al Frankestein de Mary Shelley, o R.U.R. de Câpek. O bien en la realidad: desde las estatuas egipcias de dioses parlantes y móviles y los autómatas (otro) de Herón de Alejandría, a las cabezas parlantes de los sabios del siglo XV (y antes) o el Ars Magna de Ramon Llull; pasando por las estatuas mecánicas que decoraban los jardines de la nobleza en los siglos XVII y XVIII (como el pato de Vaucanson) o El Turco, la máquina de ajedrez de Wolfgang von Kempelen, que llegó a ganar a Napoleón o uno de sus mariscales (luego se descubrió la farsa, pues escondía a un maestro de ajedrez en su interior).

Y desde luego, en la historia por infundir conocimiento a las máquinas para liberarnos de tediosos trabajos no podemos olvidar los intentos por construir máquinas de cálculo: la pascalina, la máquina calculadora de Leibniz, las máquinas diferencial y analítica de Babbage, o las máquinas analógicas de cálculo de nuestro Leonardo Torres de Quevedo.

Pero además de máquinas automáticas, la Historia está llena de quienes afirmaron haber creado esclavos pseudo-humanos, como Paracelso descrito por Pamela como “el abuelo de todos los showmen de la medicina”, quién dejó la receta para crear un homúnculo que obedeciese nuestras órdenes (a base de esperma y estiércol). Paracelso sirvió de inspiración para el Fausto de Goethe.

O también Judah ben Loew, el Gran Rabino de Praga que creó un ayudante humano a base de arcilla al que llamó Joseph Golem y cuya historia me ha resultado tremendamente similar a la del Aprendiz de Brujo que podemos ver en Fantasia (la de Mickey Mouse puteado por la escoba mágica de su amo).

Y este repaso histórico sólo formaba parte de la introducción, pero me encanta cómo atrapa ese deseo humano por autodescubrirse y jugar a ser Dios.

Tras este inicio, algunos de los temas que trata en el libro son los primeros intentos de filósofos y psicólogos por definir la mente; la posible utilización del ordenador para simular un sistema inteligente, haciendo especial mención de Turing y Von Neumann; las comparaciones entre el cerebro y una máquina lógica, como mapas autoorganizativos, el Perceptrón o el trabajo de McCulloch y Pitts; los trabajos pioneros de Newell, Shaw y Simon de procesamiento de la información (GPS entre otros). Sin duda, y como es natural, se extiende con todo lujo de detalles en la Conferencia Dartmouth, cómo estaban las cosas antes, cómo se gestó y qué influencia tuvo en los años siguientes de la Inteligencia Artificial.

Otros temas contemplados por Pamela son los críticos de la IA (como Dreyfus); los primeros intentos de aplicarla al diseño de robots (como Shakey); algunos proyectos de los años 70 relacionados con el lenguaje, las escenas, llos símbolos y la comprensión; programas de IA que se estaban aplicando con éxito durante la redacción del libro, como DRENDRAL o el proyecto LOGO; aspectos éticos y morales de crear una mente artificial (Computer Power and Human Reason de Weizenbaum); y finalmente vuelve a salirse de las barreras históricas para viajar al futuro y especular con la dirección que tomará la IA y la tecnología.

Me ha parecido un libro francamente interesante que cualquiera interesado en la historia de la inteligencia artificial, llevado de la mano de sus protagonistas, disfrutaría. No es un libro técnico, ni mucho menos, es mucho más divulgativo y humano que cualquier otra cosa, así que puede ser leído por cualquier persona sin formación al respecto.

La verdad es que si te gusta Historias de la Ciencia y te apasiona la vida de los científicos, éste es tu libro. O sólo con que te llame un poquito la atención la iteligencia artificial, ya merece la pena que lo leas.

Predicciones de Ray Kurzweil para 2009 (Primera parte)

Desde el verano pasado estoy cada vez más fascinado con Ray Kurzweil. Llevo tiempo pensando en aprender algo más de él y dedicarle algún artículo en el blog aprovechando su espectacular trayectoria, pero todavía no me he puesto a ello. Sin embargo, en la Wikipedia están las predicciones que realizó en 1998 en su libro La Era de las Máquinas Espirituales, y hay un buen montón del 2009. Aprovechando que el año ha terminado recientemente, me he puesto a la tarea de hacer una valoración personal especificando si ha acertado o no. Ya escribí sobre dos inventos que me fascinaron y que justo él había predicho para diez años después, pero fue al revés de lo que me propongo ahora. En esa ocasión leí las noticias y vi que concordaban con las predicciones; ahora analizaré las predicciones y trataré de relacionarlas con alguna noticia.

Debo aclarar que esto es una observación totalmente personal y subjetiva, completamente vinculada a lo que conozco, de modo que puede haber muchos detalles que se me pasen por alto, y noticias de las que no me haya enterado. Es una ardua tarea porque he tratado de contrastar casi todo buscando en Google, pero no puedo dedicar una hora a cada caso, así que si en unas pocas búsquedas no encuentro nada, lo daré por inexistente. Como son muchas, y para no hacer posts excesivamente largos, iré publicándolas más o menos en grupos de diez.

Cada predicción, directamente copiada como está en el artículo de la Wikipedia, va seguida de algunas ideas y opiniones mías al respecto y mi valoración. He intentado utilizar tres: Incorrecto, Correcto y “Sí y no”. Creo que son bastante claras y es innecesario dar más explicaciones, vamos allá.

  • «Las personas usarán principalmente computadoras portátiles, que se habrán vuelto espectacularmente más ligeras y finas que las de diez años antes. Las computadoras personales estarán disponibles con muchos tamaños y formas, y frecuentemente estarán alojadas en la ropa y joyas como relojes de pulsera, anillos, pendientes, y otros ornamentos. Las computadoras con una interfaz visual de alta resolución variarán desde anillos, alfileres y tarjetas de crédito hasta el tamaño de un libro delgado.»
    • Indudablemente los portátiles han reducido increíblemente su tamaño, sólo hay que ver el MacBook Air, la increíble proliferación de NetBooks durante el último año, o el OLPC de finales de 2007. También dicen que 2010 será el año del e-Book (salvo en España, claro), especialmente a raíz de las alucinantes ventas de Amazon estas navidades. También, desde que salió el iPhone hace tres años, se ha disparado la oferta y venta de pequeños móviles que son, casi a todos los efectos, mini-ordenadores personales. Claro, que de ahí a computadoras como anillos o alfileres hay un trecho.
    • Valoración: Sí y no.
  • «Las personas típicamente tendrán al menos una docena de computadoras sobre y alrededor de sus cuerpos, que estarán conectadas por red local. Estas computadoras proporcionarán facilidades similares a teléfonos móviles, mensáfonos y navegadores, proporcionarán identidad automática (para conducir transacciones comerciales y permitir la entrada en zonas seguras), direcciones de navegación, y otros diversos servicios. »
    • Además del teléfono móvil se me ocurre un reproductor MP3, una memoria USB, el GPS, cámara fotográfica, e-book (aunque no es algo tan común), videoconsolas portátiles, y el DNIe del cual hace poco repartieron los primeros lectores para la población. Quizás tarjetas con chips RFID pudieran entrar en esta categoría. Pero desde luego, casi ninguno de ellos está conectado en red con nada más y no sé si todas estas “computadoras” que una persona podrá llevar alrededor de sus cuerpos son exactamente a lo que se refería Ray.
    • Valoración: Incorrecto.
  • «Para la mayoría, estas verdaderas computadoras personales no tendrán partes móviles. La memoria será completamente electrónica, y la mayoría de las computadoras personales no tendrán teclados
    • Si hablamos de teléfonos móviles, es una verdad como un templo. Pantallas digitales y memorias flash. Y si por “computadora personal” entendemos cualquiera de los objetos mencionados en el punto anterior, también se cumple.
    • Respecto a la memoria, todavía siguen muy vigentes los discos duros convencionales, tanto en equipos de sobremesa como en portátiles. Aunque bien es verdad que la mayoría de NetBooks cuentan también con memorias flash; pero desde luego siguen teniendo teclado.
    • Valoración: Sí y no.
  • «Las memorias rotatorias (discos duros, CD-ROM, DVD) estarán en camino de desaparecer, aunque estas memorias magnéticas se usarán aún en computadoras de servidores con grandes cantidades de información almacenada. La mayoría de los usuarios tendrán servidores en sus hogares y oficinas en las que almacenarán grandes cantidades de “objetos” digitales, incluyendo su software, bases de datos, documentos musicales, películas, y entornos de realidad virtual (aunque éstos aún estarán en una etapa temprana de desarrollo). Serán servicios para mantener los objetos digitales propios en repositorios centrales, aunque la mayoría de la gente preferirá mantener su información privada bajo su propio control físico.»
    • Por mi parte es cierto que cada día utilizo menos los DVD (y mucho menos los CD) pero no he visto por ningún lado que puedan estar camino de desaparecer. En todo caso estos soportes podrían desaparecer a favor de los discos duros (cada día vale menos la memoria, se hace casi innecesario grabar cds pudiéndolo guardar todo en un disco duro).
    • Durante el año pasado la palabra de moda en informática fue “Cloud Computing” y “The Cloud”, el primero como una forma de hacer cálculos masivos en paralelo sin tener la infraestructura, y el segundo como un todo de internet en el que almacenar la información y que además sea un proveedor de servicios.
    • Valoración: Sí y no.
  • «Los cables empezarán a desaparecer. Las comunicaciones entre componentes, tales como dispositivos de puntero, micrófonos, pantallas, impresoras, y el teclado ocasional, usarán tecnología inalámbrica de corta distancia.»
    • Todavía no he visto pantallas ni impresoras inalámbricos, pero probablemente existan. Con el resto de componentes está claro que hace mucho que existen alternativas sin cables cada vez más usadas. La predicción dice que empezarán a desaparecer, por lo que es válida.
    • Valoración: Correcto.
  • «Las computadoras incluirán rutinariamente tecnología inalámbrica para conectarse a una omnipresente red mundial, proporcionando comunicación de gran banda ancha disponible instantáneamente y fiable. Los objetos digitales tales com libros, álbumes musicales, películas y software se distribuirán rápidamente como archivos de datos a través de la red inalámbrica, y típicamente carecerán de un objeto físico asociado a ellos.»
    • Es un libro de 1998, así que para entonces internet ya era una “omnipresente red mundial”, de modo que no sé si realmente se refiere a esto. Quizás debido a que todavía no se había diseñado el Wi-Fi no era una red del todo omnipresente, pero ya hace años que en cualquier lugar que enciendas una antena capturas más de media docena de redes, abiertas o no. Y desde luego todo ordenador comprado ahora dispone de su antena receptora.
    • Es cierto que casi cualquier película, libro, música y software puede descargarse rápidamente desde internet, aunque en la actualidad sí que existe un objeto físico asociado al 95% de ellos.
    • Valoración: Correcto (con un pequeño matiz).
  • «La mayor parte del texto se creará mediante software de reconocimiento continuo de la voz (CSR), aunque los teclados se seguirán usando. El CSR será muy preciso, bastante más que los transcriptores usados sólo unos pocos años antes.»
    • Justo hace mes y medio publicaba una entrada maravillado con lo bien que funcionaban los CSR ahora. Pero en lo que desde luego se equivocaba es en que la mayoría del texto se crease con este sistema. El teclado sigue siendo más rápido y fiable en prácticamente todos los casos.
    • Valoración: Sí y no.
  • «También estarán por todas partes las interfaces lingüísticas del usuario (LUI), que combinarán CSR y comprensión natural del lenguaje. Para tareas rutinarias, tales como transacciones comerciales simples y solicitudes de información, los LUI serán bastante sensibles y precisos. Tenderán a estar, no obstante, estrechamente enfocados en ciertas tareas específicas. Estarán frecuentemente combinados con personalidades animadas. Interactuar con una personalidad animada para realizar una compra o hacer una reserva será como hablar con una persona mediante videoconferencia, excepto por el hecho de que la persona estará simulada.»
    • Creo que el ejemplo más claro y famoso de lo que menciona es Anna, la ayudante virtual de la web de Ikea. Existen varios Asistentes Virtuales Semánticos o Presentadores Interactivos, probablemente bastante precisos en sus respectivos campos. Sin embargo, por ahora parece ser que la mayoría funcionan prácticamente sólo mediante texto, y no reconociendo preguntas formuladas por voz. Existen en varias webs, pero no “están por todas partes”.
    • Valoración: Sí y no.
  • «Las pantallas de las computadoras tendrán todas las cualidades visuales del papel -alta resolución, alto contraste, grán ángulo de visión, y ausencia de parpadeo. Los libros, revistas y periódicos se leerán ahora de forma rutinaria en pantallas que serán del tamaño de, por ejemplo, libros pequeños.»
    • Volvemos a los e-books, que gracias a la tinta electrónica tienen prácticamente todas las cualidades del papel (salvo el olor, claro, por eso especifica visuales) y además esta tecnología apenas gasta energía (sólo para el paso de hoja), lo cual creo que es la referencia al parpadeo.
    • Todas esas propiedades no las cumplen el resto de computadoras, y ni siquiera los e-books se han popularizado tanto como para dar por buena la segunda afirmación. Quizás en un par de años sí, tras el boom del libro electrónico que todo el mundo dice que habrá en 2010.
    • Valoración: Incorrecto.
  • «También se usarán pantallas dentro de gafas. Estas gafas especiales permitirán a los usuarios ver el entorno visual normal mientras que crean una imagen virtual que parecerá sostenerse en frente de ellos. Estas imágenes virtuales estarán creadas por un pequeño láser montado dentro de las gafas que proyectará las imágenes directamente sobre la retina del usuario.»
    • Quizás Kevin Warwick tenga algo de esto, pero no es una tecnología que esté en el mercado a manos de cualquiera.
    • Valoración: Incorrecto.

Resultados de esta tanda (sí y no se cuenta como un tanto en cada una).

Predicciones acertadas: 7.

Predicciones falladas: 8.

Hurbert Dreyfus contra la IA

Actualmente estoy leyendo Máquinas que piensan, de Paloma McCorduck, un apasionante relato sobre la historia de la Inteligencia Artificial, que cuenta tanto con anécdotas y citas de otros lugares, como con entrevistas de la propia autora a los verdaderos protagonistas de toda “la movida” de la IA allá por los 50. No lo he terminado pero puedo asegurar que es obligada lectura a todo aquel que disfrute con anécdotas de científicos al más puro estilo Historias de la Ciencia, especialmente si está interesado en la inteligencia artificial. Pero vayamos al caso.

A finales de los 60, un filósofo llamado Hurbert Dreyfus comenzó a atacar a diestro y siniestro esta rama, empezando con la publicación de un libro titulado “Alquimia e inteligencia artificial“. Al principio se le tomaba en serio y se debatían intensamente sus ataques hacía la IA, pero llegó un punto en el que el tipo se debió de desquiciar y dedicó el resto de su vida a dar charlas y escribir artículos criticando con total obcecación y nula imparcialidad a los investigadores y sus objetivos.

Seymur Papert estaba preparando una pequeña monografía sobre las dificultades para aceptar la idea de la inteligencia artificial, así que decidió ilustrar uno de sus artículos con un caso real de una crítica de Dreyfus y la siguiente cita está sacada de ahí.

«Pienso que tal vez en un sentido más profundo ése es el problema de la gente que nuca ha programado un ordenador [continuó Papert], y que quieren reflexionar acerca de si es posible la IA. Realmente parece monstruoso que esto sea posible. Tú les dices que un programa ha sido escrito para que haga tal y tal cosa y que así es como lo hace. Entonces ellos piensan en un programa ligeramente diferente. Cualquier programador vería de inmediato cómo ampliar el programa para cubrir ese problema. La gente como Dreyfus no puede. De ese modo cualquier modificación del problema parece llevarlo fuera del reino de lo que puede programarse, y eso parece ser una debilidad insalvable de la inteligencia artificial.»

Hubo un momento en el que ya nadie dentro del campo se molestaba en replicarle, porque la mayoría de cosas que decía eran un sinsentido. Pamela McCorduck dice en el libro que «Newell y Simon, que son objetivos primarios de Dreyfus, llegaron a la conclusión de que cualquier refutación formal sólo conseguiría dar más propaganda a Dreyfus. La ciencia, piensa Newell, vive porque un científico recoge el trabajo de otro, bien para refutarlo o para corroborarlo». Más tarde, Papert se arrepintió de haber tomado unas críticas de Dreyfus para elaborar el artículo que he citado previamente, afirmando que «Dreyfus no se enfrenta realmente con los problemas: se queda demasiado cerca de la superficie».

En sus artículos utilizaba citas de investigadores de la IA sacadas completamente de contexto para desprestigiarlos, y se aprovechaba de predicciones “fallidas” para ahondar en el fútil objetivo de desarrollar una Inteligencia Artificial. Con el paso de los años, insistió en que la disciplina se había estancando, a lo que más de uno comentó jocoso que eso significaba que los artículos se habían convertido en demasiado difíciles de leer para él.

Probablemente uno de los sucesos qué más recordará la comunidad de la IA de aquellos tiempos fue cuando Dreyfus aceptó jugar una partida de ajedrez contra un ordenador en 1966. Él había afirmado un año antes en uno de sus artículos que «ningún programa de ajedrez puede jugar ni siquiera ajedrez amateur», así que a Seymur Papert le pareció divertido organizar una partida de ajedrez entre el filósofo y el último programa de ajedrez que se había desarrollado hasta el momento, el MacHack de Richard Grenblatt. El ataque de Dreyfus se fundamentaba, especialmente, en un enfrentamiento anterior en el que un niño de diez años venció a una computadora.

Hay que aclarar que en esos años los programas de ajedrez no eran como ahora, ni mucho menos. El primer programa que jugaba al ajedrez fue desarrollado por Alan Turing en 1952 y ningún ordenador podía ejecutarlo. La única partida que se jugó, fue el propio Turing quién simulaba la ejecución, tardando hora y media con cada movimiento. Perdió la máquina.

No fue hasta finales de los 70 y principios de los 80 cuando se consiguieron desarrollar programas que llegaron a ganar torneos importantes y adquirir la categoría de Maestro. MacHack, situado entre ambas épocas, fue el primer programa con capacidad de jugar torneos de segunda, y venciendo a humanos en éstos.

Debo recordar que hubo que esperar hasta 1997 para ver cómo Deep Blue derrotaba al campeón mundial del momento, el Gran Maestro Gari Kaspárov. Aquella partida fue muy sonada, y probablemente sea uno de los hitos más famosos de la Inteligencia Artificial reciente. Sin embargo, creo que fue una victoria bastante controvertida, y que IBM jugó bastante sucio a continuación, aunque ésta ya es otra historia.

Bien, una vez puestos en contexto del estado del software que jugaba al ajedrez, debo decir que el enfrentamiento entre Dreyfus y MacHack, fue algo que sorprendió incluso a los principales investigador de IA del momento. Hasta la mitad de la partida todo el mundo estaba seguro de que ganaría el humano, pero hubo un momento en el que Dreyfus puso contra las cuerdas a la máquina, y ésta encontró una solución brillante que cualquier jugador de ajedrez habría disfrutado ejecutando.

Tras recibir el jaque mate por parte de MacHack, Dreyfus aseguró que su afirmación anterior no se refería a que no se pudiese lograr jamás un programa que jugase ajedrez amateur, sino que hasta ese momento no se había conseguido. Y que de hecho, MacHack le ganó a él, un jugador amateur. La polémica estaba servida cuando el siguiente número de una revista de IA publicó un artículo sobre la partida con el título: «Un niño de diez años puede vencer a una máquina, Dreyfus». Y el subtítulo: «Pero la máquina puede vencer a Dreyfus».

En lugar de tomárselo con filosofía (chiste fácil) aceptando la derrota y que se hiciese alguna gracia al respecto, protestó y escribió una carta en la que utilizaba un lenguaje en el que se le veía francamente ofendido. Herb Simon escribió una carta abierta dirigida a Dreyfus, con el título «Tranquilízate, amigo!». El original puede encontrarse en el archivo digital de todos sus escritos. Como no he encontrado una traducción por internet, copiaré la que aparece en el libro de Pamela McCorduck (la traducción del libro es de Dolores Cañamero). Publicar esta carta había sido mi propósito inicial cuando empecé este post, pero se me ha ido de las manos y supera las 1000 palabras, pero sin entender el contexto en el que fue escrita carece de todo interés. Si habéis conseguido llegar hasta quí, disfrutad del mordaz Simon.

«Estimado profesor Dreyfus:

Me ha molestado un poco su reciente carta a SIGART, protestando por los comentarios acerca de su derrota a manos de MacHack, el programa de ajedrez de Greenblatt. Una persona que utiliza la yuxtaposición de los nombres “Alquimia e inteligencia artificial” apenas puede pretextar ignorancia en el uso de la retórica o gritar “cerdo” cuando un editor insinúa algo yuxtaponiendo los resultados de una partida de ajedrez con una cita de uno de los jugadores. Tal persona, en conciencia, no podría ni siquiera protestar porque le contesten con el mismo tipo de retórica que él empezó a utilizar hace cinco años, y ha continuado, en escalada desde entonces.

¿Cuáles son los hechos? Un hombre que mostró un gran entusiasmo al escribir que “Un aprendiz de 10 años” había ganado a un determinado programa de ajedrez ha sido derrotado, y derrotado profundamente, por MacHack. Ningún hecho por sí mismo prueba demasiado sobre el presente o el futuro de los programas de ajedrez, pero los dos hechos pueden interesar y despertar emociones en personas que ya están apasionadamente comprometidas con ciertas conclusiones (a favor o en contra) en estos temas. Protestar contra un divertido comentario sobre la victoria de MacHack muestra o bien u deseo de aplicar la reglas de la retórica de forma asimétrica, o bien un compromiso emocional tan profundo como para no poder ver la asimetría. Usted debería reconocer que es probable que algunas de las personas que han sido mordidas por los afilados dientes de su prosa, en su debilidad humana, devuelven el mordisco; porque, aunque usted tiene una considerable destreza en el arte de polemizar, no tiene la patente.

La discusión sobre la filosofía y el status, de la inteligencia artificial saldría beneficiada de una desescalada. Puesto que usted ha aportado algunos de los pasajes más enérgicos acerca del tema, permítame sugerirle que usted bien podría empezar a enfriar el asunto; recobrar su sentido del humor podría ser un buen primer paso. Ya ve, lo verdaderamente cómico de la partida Dreyfus-MacHack, como cualquier otro jugador de ajedrez que lo intente le dirá, no es que usted fuera derrotado. Lo cómico es que el programa de Greenblatt exhibió en esta partida muchos de los fallos humanos que usted cometió (no ver mates obviamente inminentes, por ejemplo) y aún así le dio una paliza –por los pelos–. Fue una verdadera película de suspense en la cual una parte marginal de inconsciencia superó a otra. MacHack se comportó no como un “ordenador omnisciente” (para citarle a usted fuera de contexto), sino como un frágil y en ocasiones desesperado humanoide; incluso, podríamos decir, como usted y yo.»

La mayoría de la información que he publicado en esta entrada, así como todas las citas, están sacadas del libro Máquinas que piensan: Una incursión personal en la historia y las perspectivas de la inteligencia artificial, de Pamela McCorduck (traducción española de Dolores Cañamero).

Construyendo un animal racional

La que iba a ser una entrada comentando de pasada el libro y poniendo este texto al final, se ha convertido en una explicación de los temas tratados en Razones para actuar, una teoría del libre albedrío de John Searle y ya no encajaba esto que quería poner aquí.

Aparece como una de las secciones del capítulo quinto del libro, Algunos rasgos especiales de la razón práctica: altruismo fuerte como requisito lógico, y es un experimento mental en el que detalla qué tendría “implementar” alquien que desee “construir” un ser racional. Me he tomado la libertad de transcribirlo íntegro:

II – Construyendo un animal racional

Para ilustrar el papel y el carácter especiales de la razón práctica, me gustaría presentar el siguiente experimento de pensamiento. Imaginemos que alguien está diseñando y construyendo un robot que fuese un “animal racional”- El objeto del experimento de pensamiento es ilustrar las relaciones lógicas entre ciertos rasgos cruciales de la existencia humana. Seamos lo que seamos además, somos los productos de ciertos tipos de ingeniería. Podría ser ingeniería divina de la que habla la historia creacionista o, como yo pienso que es mucho más probable, podría tratarse de la ingeniería de los procesos evolutivos, no intencional, metafórica, “como-si”. Pero de una manera u otra, somos el resultado de ciertos conjuntos de procesos que han estado guiados por ciertos géneros de necesidades de diseño. Dado que somos productos de la ingeniería, aunque sólo sea ingeniería del tipo “como-si”, el objeto de responder a la pregunta sobre cómo podrían diseñarse los seres racionales consiste en hacernos ver cuánto hay que poner en el diseño para ver cuánto se puede obtener como resultado de lo que se pone. ¿Qué se exige como rasgo efectivo del diseño y que se obtiene sin ese requisito?
Pues bien, lo primero que uno tiene que introducir en su robot es la conciencia. Uno tiene que construir un cerebro en el robot que tenga el poder que tienen los cerebros humanos de causar y ser el asiento de estados internos unificados y subjetivos de conciencia y sensación. Sin conciencia no se puede entrar en absoluto en el juego de la racionalidad. Pero la conciencia perceptiva pasiva no es suficiente. Se necesita la conciencia activa del actuar. Esto es: uno necesita construir un ser que sea conscientemente capaz de iniciar acciones. Además, si esas acciones han de ser acciones racionales, el robot tiene que ser capaz de embarcarse en la deliberación que habrá de coordinar sus otros estados mentales, junto con su reconocimiento de otros estados de cosas del mundo. Como observé en el capítulo 3, con los rasgos de la acción intencional y la deliberación, tenemos ya un animal que tiene los rasgos de ser capaz de actuación y de poseer un yo. Esto es, tales rasgos aparecen por añadidura una vez que tenemos un ser intencional consciente que es capaz de emprender acciones racionales teniendo como base razones. Ahora bien, la cuestión crucial se plantea de modo inmediato. Una vez que el robot tiene todo esto ¿tiene ya el mecanismo necesario para lo toma de decisiones racionales del tipo que es completamente humano? Bien, todavía no. Necesitamos introducir algunos otros rasgos.
Una vez que se tiene conciencia juntamente con intencionalidad, el siguiente elemento crucial que hay que introducir en el robot es, sin duda alguna, el lenguaje. Es importante decir exactamente qué rasgos del lenguaje se exigirían para que algo fuese un agente racional. Un animal no exige lenguaje alguno para tener estados intencionales simples como hambre y sed y , de hecho, no tiene ni siquiera un lenguaje para tomar decisiones simples, ni tampoco necesita un lenguaje para emprender algún tipo de razonamiento instrumental simple como aquél en el que toman parte los chimpancés de Köhler. Pero para tener racionalidad plena, son esenciales ciertos rasgos del lenguaje. No todos los rasgos de los lenguajes naturales humanos son esenciales para la racionalidad. Por ejemplo, los procesos racionales de pensamiento no exigen palabras para color, la voz pasiva o los artículos determinados. Pero la racionalidad humana necesita ciertos recursos lingüísticos esenciales. En primer lugar, nuestro robot tiene que tener las formas de los actos de habla básicos que ponen n relación el lenguaje con la realidad tanto con la dirección de ajuste palabra-a-mundo, como con la de mundo-a-palabra. Tiene que tener la capacidad, de manera puramente mínima, de representar cómo son las cosas del mundo (asertivos), así como la capacidad de representar cómo se intenta hacer que otros actúen en el mundo (directivos), y cómo se compromete a sí mismo a actuar con el mundo (compromisorios). Además tiene que tener la capacidad de comunicar todo esto a otros poseedores del lenguaje. El lenguaje es tanto para pensar como para hablar, pero cuando nos interesamos por el hablar, tenemos que tener un lenguaje que sea público y que capacite al robot para comunicarse con los demás. Puesto que estamos construyendo este robot a, por así decirlo, nuestra propia imagen, lo construiremos con la capacidad de comunicarse con nosotros. Además, me parece que el robot ha de tener algún conjunto de dispositivos para representar las relaciones temporales. Si es capaz de hacer planes de futuro, algo que es característico de la razón práctica, tiene que ser capaz de representar el futuro y su relación con el presente y con el pasado. ¿Qué más necesitaría? Bien, me parece que tendría que tener algún modo de articular relaciones lógicas. No necesita tener precisamente nuestro inventario de partículas lógicas, pero tiene que tener algún modo de señalar la negación, la conjunción, la implicación y la disyunción: Además, me parece que necesitaría también algún conjunto, por mínimo que fuese, de términos metalingüísticos para valorar el éxito y el fracaso en el logro de la dirección de ajuste y la coherencia lógica. Así pues, necesitaría algo dentro del rango que incluye “verdadero“ y “falso“, “válido“ e “inválido“, “exacto“ e“ inexacto“, “relevante“ e “irrelevante“. Ahora que le hemos conferido tosa esta porción de lenguaje podríamos también darle un nombre. Llamémoslo “La Bestia”.
Ahora bien, aquí está el meollo del experimento de pensamiento: una vez que La Bestia tiene todo esto, tiene ya el aparato esencial para los rasgos distintivamente humanos de los procesos racionales de pensamiento y conducta racional. Tiene una forma de racionalidad que va bastante más allá de los chimpancés racionales que discutíamos en el capítulo 1. Específicamente, una vez que La Bestia tiene actos de habla, tiene la potencialidad de tener razones para la acción independientes del deseo, tiene de hecho el requisito de la razón para la acción independiente del deseo, puesto que prácticamente todo acto de habla incluye algún compromiso de un género u ¬otro. Los ejemplos famosos son actos de habla como prometer, donde el hablante se compromete a llevar a cabo un futuro curso de acción, pero el aseverar compromete al hablante con la verdad de la proposición aseverada, y las órdenes comprometen al hablante con la creencia de que la persona a la que se le da la orden es capaz de cumplirla, con el deseo de que haga lo que se le ordena y con conceder permiso al oyente  para que lo haga. Dicho brevemente: lo que la gente ha pensado que es el elemento distintivo de prometer –a saber: compromiso u obligación—, impregna efectivamente casi todos los actos de habla. La única excepción en la que puedo pensar es en el caso de expresivos simples como “¡Ay!”, “¡Maldición!” o “¡Hurra!”, e incluso éstos comprometen al hablante con el hecho de tener determinadas actitudes.
El rasgo extraño de nuestra tradición intelectual, de acuerdo con el cual ningún conjunto de enunciados verdaderos que describa cómo son las cosas del mundo jamás puede implicar lógicamente un enunciado sobre cómo tales cosas deberían ser, consiste en que la propia terminología en que se enuncia la tesis, la refuta. Así, por ejemplo, decir que algo es verdadero, ya es decir que uno debe creerlo, que, siendo iguales las demás cosas, uno no debería negarse a aceptarlo. La noción de inferencia válida es tal que, si p puede inferirse válidamente de q, entonces alguien que asevere p no debería negarse a aceptar q, que cualquiera que esté comprometido con p debería reconocer su compromiso con q.
El meollo del experimento de pensamiento puede también expresarse del modo siguiente: una vez que se tiene el aparato de la conciencia, la intencionalidad y el lenguaje, y éste es lo suficientemente rico para realizar varios tipos de actos de habla y  expresar diversas relaciones lógicas y temporales, entonces ya se tiene el aparato necesario para la racionalidad. La racionalidad no es un módulo o facultad añadida. Ya está incorporada en el aparato que hemos descrito. Es más, en el aparato que hemos descrito ya está incorporado algo más rico que la racionalidad instrumental, o de medios-fines, puesto que tenemos la potencialidad, tenemos de hecho el requisito de las razones para la acción independientes del deseo, esto es: externas.

—John Searle, en Razones para actuar.

La siguiente sección del capítulo se llama Egoísmo y altruismo en La Bestia, y también es igual de interesante. Quizás otro día me aventure a copiarla, pero no lo he encontrado en pdf y esto tuve que escribirlo yo a mano.

Reconocimiento de voz

Puf, qué dejado tenía esto. Llevo casi un mes sin escribir nada. Entre prácticas de clase que se me van acumulando, y lo que tengo que ir haciendo del trabajo, apenas tengo tiempo de nada. No sólo para escribir por aquí, sino de leer por otras partes, con lo que tampoco tengo demasiado que contar. Pero vamos al tema.

El reconocimiento de voz es un campo de investigación de la informática y la IA que parece estar avanzando a pasos agigantados. Hace años que venden la moto de programas de texto a los que en lugar de teclear, dictas; o sistemas que ejecutan acciones ordenadas verbalmente en lugar de a golpe de ratón. Incluso una extraña combinación de ambas con el resultado de docenas de videos graciosos por internet. (vale que todos los enlaces son del Vista, pero ya hace tiempo que había visto cosas así).

El caso es que este último mes he podido ver dos ejemplos que muestran lo adelantado que está esté tema en la actualidad. A finales de octubre descubría en Microsiervos la aplicación Jibbigo, un programa (por ahora para el iPhone) que traduce inglés-español en tiempo real. Bueno, siendo exactos no es tiempo real como haría un traductor profesional traduciendo al paso, sino que dices una frase y haces que la traduzca al instante. Vale más un video que 24 000 por (duración en segudos del video) palabras.

Me parece sencillamente increible. Como bien dicen los Microsiervos inspirados en el Autoestopista Galáctico, imaginad dentro de unos años cuando esto funcione para cualquier idioma y pueda llevarse en la oreja como unos auriculares o un aparato auditivo de los que lleva la gente con sordera. Las posibilidades de comunicarse con cualquier otro ser humano de la tierra se amplian hasta el infinito.

Por otro lado, esta semana Google ha presentado en Youtube un sistema en el que está trabajando para añadir subtítulos de forma automática a los videos. Supongo que esto ha sido la evolución lógica de otra herramienta que sacaron el año pasado, Google Audio Indexing, que convertía a texto los diálogos de los videos para poder buscar en ellos según el contenido.

Aquí puede verse cómo el desarrollo de una herramienta con fines puramente comerciales y necesarios para Google, se ha utilizado para crear una aplicación 100% para el usuario. Estos fines que nombro son por un lado el ofrecer una búsqueda apropiada de videos por el contenido y no sólo por su nombre o descripción, y el conseguir que la publicidad dentro de los videos sea más acorde con el contenido de los mismos.

Pero ahora, un ingeniero sordo de la compañía pensó: ya tenemos el sonido convertido a texto ¿Por qué no permitir mostrarlo a los usuarios? Ya hace tiempo que se permitía que al subir el vídeo se acompañase de un fichero con subtítulos, pero es un mínimo porcentaje de videos los que los llevan, supongo que por lo tedioso del asunto (un archivo de subtítulos no es sólo texto, sino que cada frase ha de acompañarse con el segundo en el que debe aparecer y desaparecer). De todas formas, también han facilitado esta tarea, pues a la vez que presentaban el “Automatic Caption” han lanzado el “Automatic timing”, que permite subir subtítulos sin definir los segundos, y su propia tecnología analiza el video y el texto y decide automáticamente cómo sincronizarlo.

Por supuesto, esto no acaba aquí. Todo esto de los subtítulos y el indexado por ahora lo tienen restringido a ciertos canales y, obviamente, sólo en inglés. Pero una vez la herramienta funcione suficientemente bien, estará disponible para cualquier video y, en un principio, podrán hacer uso de su traductor (video demostración) para subtitular videos en inglés a cualquier idioma. Esto a corto plazo, claro, tendremos que esperar más para que funcione en todas direcciones.

Nanobots en nuestro cerebro

Ya escribí la semana pasada sobre un par de predicciones que Ray Kurzweil hizo hace más de diez años y que empiezan a cumplirse, y hoy he visto un episodio de Redes en el que Eduard Punset le entrevista y quiero poner aquí su visión de nuestro futuro dentro de 20 años. Lástima que a mitad programa pongan un estúpido video preparado para ello, he echado en falta más trozo de entrevista. Ahí también enlazan a la transcripción en pdf, de la que he copiado el siguiente texto. El futuro que propone me parece tan apasionante…

Pero lo importante es que empezaremos a ponerlos [los ordenadores] dentro de nuestros cuerpos y cerebros para mantenernos sanos. Tendremos nanobots (dispositivos del tamaño de glóbulos rojos) que nos mantendrán sanos desde dentro. Si esto suena muy futurista, déjame decirte que hoy en día, ya hay docenas de experimentos que lo han hecho con animales, con la primera generación de dispositivos. Los científicos trabajan para curar la diabetes de tipo 1 en ratones con dispositivos del tamaño de un glóbulo rojo, pronto empezaremos a controlarlo… Hay ya un dispositivo de este tamaño que puede detectar las células cancerígenas y destruirlas. Por ahora solamente son experimentos, pero a finales de la década de 2020 tendremos este tipo de dispositivos circulando por la sangre para mantenernos sanos desde dentro. Y si ahora vamos más adelante, hasta la década de 2030, tendremos estos componentes en el cerebro, e interactuarán con nuestras neuronas biológicas.

Ya hay personas que son ciborgs, que tienen máquinas en el cerebro… por ejemplo, pacientes de Parkinson que llevan un dispositivo del tamaño de un guisante que sustituye las neuronas destruidas por la enfermedad. Y funciona como la región cerebral original. Y la última generación de este implante cerebral (ahora están en la cuarta generación) permite descargar nuevo software para el ordenador en el interior del cerebro desde fuera del paciente. La generación anterior no lo permitía. ¡Y esto es algo que ya se puede hacer en la actualidad! No tiene el tamaño de un glóbulo rojo, sino de un guisante, y por tanto tiene que implantarse con cirugía, pero si seguimos avanzando así veinte años… otra tendencia exponencial es que estos dispositivos son cada vez más pequeños.

Además, cuando queramos crear una realidad virtual, los nanobots desconectarán las señales procedentes de nuestros sentidos reales, y las sustituirán por las señales que el cerebro recibiría si estuviéramos realmente en el entorno virtual… y sentiremos realmente que estamos en ese entorno virtual. El diseño de nuevos entornos se convertirá en una nueva forma de arte… y no solamente será visual o auditivo, también táctil… implicará todos los sentidos…