televisión - Tienda de ultramarinos
logo Tienda de Ultramarinos
Etiquetas: televisión

Noticias de primera

De un tiempo a esta parte (aunque entonces lo achacaba a la pausa veraniega) llevo observando una constante frivolización de las noticias tratadas en los telediarios, hasta el punto de que tras la media docena de noticias de rigor sobre lo acaecido en el país se muestra una deriva de sucesos y acontecimientos chorras muy alejados del concepto tradicional de noticia o periodismo; y que lo normal sería tratarlos en el puñado de programas para chorradas que tienen todas las cadenas donde encajarían muchísimo mejor.

No hablo ya de aquellas noticias advirtiendo con tintes apocalípticos que nieva en invierno, hace 40º en verano, llueve en primavera o, el éxito de esta semana, que hay niebla en noviembre (el mes al que, casualidades de la vida, los franceses llamaban brumario). De éstas llevo tiempo riéndome y criticándolas.

Me refiero a sucesos acaecidos en pueblos perdidos de China, Australia o Estados Unidos, que probablemente incluso suenen recónditos en Pekín, Sidney o New york. Como una chica en ropa interior buscando su perrito, una pelea entre conductores que han tenido un accidente, o el tropiezo de un niño gordo.

El único aliciente para los noticieros cuando suceden cerca es que pueden enviar un reportero y rellenar diez minutos muy barato con testimonios de los vecinos: “Me gusta mucho el centollo, pero en casa no compramos mucho“; “Sí, llevamos una semana de chubascos ¡Todo el día con el paraguas!“; “¡Ay hija mía! Yo de verdad que no había visto algo así en toda mi vida“; “La verdad es que a veces piso un poco el acelerador, pero en general conduzco con cuidado“.

Se caracterizan, además de la carencia de información y utilidad que nos aportan, en que nunca suelen estar grabados por profesionales. Generalmente son las cámaras de seguridad de algún negocio, o del tráfico, o también improvisados testigos. No es que yo sea un experto en calidad audiovisual, es que los videos que ves muy bien en Youtube (fuente de muchas de sus imágenes) en la pantalla de tu ordenador, al publicarlo en televisión se convierte en un enorme y difuso pixel.

Son los típicos videos que antiguamente descargábamos en El Rellano, que cualquier día vemos en Yonkis o que pueden ser tranquilamente portada de Meneame, incluso en éste último hay una proporción más alta de noticias de calidad que en cualquier informativo de hoy en día.

Para ilustrar esta entrada dejo algunas de las que más me han cautivado (no las he visto en directo porque es imposible seguir todos los telediarios, pero me basta con encontrarlas en la misma sección que otras que sí he visto):

El colmo fue ver a una Miss Algo contestando la típica imbecilidad, para aprovechar a continuación y cascar una vez más las tan manidas intervenciones de otras convocatorias que ya nos sabemos de memoria como la de “Qué sabes de Rusia

Hay días que no sé si estoy viendo las noticias o Videos de primera.

Mis anuncios favoritos de la SuperBowl XLV

Para los que no seguimos el fútbol americano, lo único que nos suena son los cascos y corazas y la SuperBowl, ese partido al que se dedica un capítulo en casi todas las series de televisión, pero del que no sabemos nada más. En Estados Unidos tienen dos ligas independientes de este deporte a nivel profesional. No son como aquí, que tenemos primera y segunda división, allí ambas ligas son de primera división, y coexisten de forma paralela, cada una con 16 equipos actualmente. Son la National Football Conference y la American Football Conference, que juntas componen la National Football League (NFL). La SuperBowl, es el partido que enfrenta al vencedor de cada competición, convirtiéndose en el campeón de Estados Unidos.

La afición por este campeonato es increíblemente enorme, de modo que el día del partido (primer domingo de febrero) es considerado fiesta nacional, el consumo de comida y alcohol sólo es superado por el Día de Acción de Gracias, y suele ser el evento televisivo más visto del año. En la lista de los 45 programas más vistos de la historia en los USA, la mitad son la SuperBowl. Desde 1983, el capítulo final de la serie M*A*S*H tenía el honor de ser el programa más visto, hasta que la SuperBowl del año pasado lo superó.

Con esta increible audiencia, los precios de la publicidad se disparan, por lo que sólo las mayores compañías pueden permitirse anunciar sus productos, no escatimando costes a la hora de grabarlos. Así pues, los anuncios emitidos durante el partido, sean probablemente los mejores que puedan verse durante el año. En este usuario de Youtube iban publicándolos conforme salían por televisión, he visto casi todos y quiero reseñar algunos que me han gustado especialmente. También están todos en SuperBowl Ads, ordenados según el cuarto en el que han aparecido, con un ranking, y una lista aparte con los de 2010. A continuación, mis cinco favoritos, con los que más me he reído (sobre todo los dos primeros).

“Hey tio, alimenta al pez, riega la planta y nos vemos el próximo jueves”

Los de Doritos son particularmente buenos, y Pepsi también tiene un par divertidos. Puedes ver los de ambas marcas en esta otra web.

“Oh no, le he dado a responder a todos, ¡he pulsado responder a todos!”

Otros que también me han gustado: Bridgestone – Carma, Kia Optima – One Epic Ride, Audi Big – Release the Hounds, Volkswagen – Black Beetle.

EL PAÍS: La izquierda de pacotilla

Me encanta la supuesta izquierda de mentira que nos toca sufrir en este país. Son la hostia. Sin entrar a opinar ahora sobre lo acontecido anoche en la Gala de Eurovisión con John Cobra (quizás en otro post porque he estado siguiendo el caso desde que Forocoches empezó a votarle) quiero comentar un artículo publicado hoy en EL PAÍS. El título es “Actuación vergonzosa” de John Cobra en la gala de finalistas para Eurovisión y lo firma Carmen Pérez-Lanzac.

En el artículo se especifica en dos ocasiones que John Cobra ha pasado por prisión, ¡en un artículo musical! Las frases exactas son una en el subtítulo «El rapero y ex presidiario se enfrenta con gestos obscenos al público de TVE» y otra al comienzo del artículo «John Cobra, el rapero y ex presidiario que llegó a Eurovisión aupado por la web forocoches, no representará a la cadena pública en el festival.»

Realmente, en la crónica de una gala musical no creo que aporte mucho este dato, y veo muy claro que está escrito de forma despectiva, para desprestigiar al personaje. Lo que me parece más indignante del asunto es que luego a todos estos socialistas de postín se les llenará la boca diciendo que la cárcel no es un castigo sino una forma de reeducar y reformar a los delincuentes y que hay que abogar por la reintegración de éstos y otros desfavorecidos en la sociedad, y luego son los primeros en utilizar el hecho de que sea ex-presidiario como lo peor que hizo John Cobra anoche.

Leer declaraciones similares en Telecinco (después de que echaran a Karmele empezaron a criticar el concurso, y el artículo de hoy despreciando Eurovisión no tiene pérdida), que son expertos en entrevistar a presidiarios y delincuentes ya es bochornoso, y más que intenten dar lecciones de moral; pero de esa cadena me espero cualquier cosa porque venderían a su madre en directo por el morbo.

El Hormiguero

Pese a no haber dejado constancia por aquí hasta ahora, los que me conocen saben que me parece una auténtica birria de programa. Generalmente me gusta definirlo como Un conjunto de despropósitos, y estoy seguro de que es una acertadísima descripción.

También a algunos les pasé link al blog Anti Pablo Motos, en el que me he echado algunas risas leyendo sus opiniones y descripciones de programas.

Hoy he encontrado un artículo increíblemente acertado criticando al programa, escrito por un tal Ramón de España para El Periódico. Citaré un par de frases:

«No sé si es un programa infantil en horario adulto o si es que la estupidez del español medio ha crecido de manera exponencial durante los últimos años y yo no me he enterado. Reina allí una alegría tontiloca e irritante basada, evidentemente, en el triunfo de la voluntad. […]

Si usted acudía a El hormiguero porque acaba de publicar un libro, estrenar un filme o dar con la vacuna del sida, olvídese de cualquier pretensión didáctica: la muchachada que ve el programa solo recordará a alguien en cuyo rostro asomaban la vergüenza y el estupor propios de quien acaba de ser violado en público y duda entre llamar a la policía o suicidarse.»

El suicidio de la televisión

Extraeré dos párrafos de un artículo interesante de Microsiervos criticando cómo se está llevando la implantación de la TDT en España. Recomiendo su lectura antes de volver aquí.

Y es que de nuevo según datos de Impulsa TDT, hasta un 40% de los espectadores aseguran no haber oído tan siquiera hablar del apagón analógico y lo que este supone, y, del 60% que sí dicen haber oído hablar del tema, solo un 40% manifiestan su intención de hacer la adaptación próximamente, por lo que aún queda una importante tarea de concienciación que llevar a cabo.

[…]

Pero dado que esta transición se va a realizar por fases, para el 30 de junio del 2009 aproximadamente un 12,5% de la población ya solo podrá ver la televisión a través de la TDT, porcentaje que subirá a un 32,4% el 31 de diciembre, antes de alcanzar el teórico 100% el citado 3 de abril del 2010, así que para quienes vivan en zonas afectadas por la Fase I de la transición quedan menos de 200 días para que se produzca el apagón analógico.

Desde el principio el tema de obligar a finalizar las retransmisiones analógicas de una forma tan abrupta me pareció escandaloso. Obligar a todos los ciudadanos a comprar un decodificador para ver algo que hasta ahora no era necesario me parece absurdo. Creo que debería hacerse de forma más gradual, ofreciendo muchas alternativas y posibilidades a la opción digital y dejar que la televisión analógica coexistiera con ella hasta que la inmensa mayoría de la población pudiese recibir la nueva señal sin necesidad de hacer un esfuerzo extra.

Sin embargo,  dependiendo del tiempo que signifique el “proximamente”, las encuestas afirman que apenas la cuarta parte de la población va a poder ver la televisión el año que viene.

No es sólo la enorme desinformación de la mayoría de espectadores (el 40% ni siquiera ha oído hablar acerca del TDT ése), es que a lo mejor algunos de los que sí saben que van a tener que comprar un nuevo aparato para que su vieja televisión siga funcionando, desconocen cómo instalarlo.

Y respecto a las instalaciones… en mi casa parece ser que vamos a tener un importante problema, así que no descarto que ocurra en otros hogares. Siempre que yo recuerde hemos recibido un poco mal la señal, lo justo para que algunos canales se viesen sin ningún problema, pero otros tuviesen algo de “nieve”. Generalmente no era demasiado grave, pero en ocasiones se volvía bastante incómodo. La entrada de la antena de la casa al piso la tenemos en un cuarto, y ha de recorrerlo entero, cruzar el pasillo y acceder al que tenemos la tele. Recientemente acudió de nuevo un técnico de antenas (electricista, o quién se dedique a esto) y descubrió que la señal llegaba bien a la salida de la casa y mal a nuestra televisión, de modo que el problema estaría seguramente en los cables que atraviesan media casa, que estarían en mal estado. El canal que peor visualizamos es la TVE1, que es la que se emite a mayor frecuencia. Parece ser que la TDT se emite todavía a más alta frecuencia, por lo que afirmó que tendríamos muchos más problemas con ella. Hace un par de semanas compramos un decodificador para la TDT y, como predijo el técnico, no había Dios que viese nada. Vale, se distinguía la pantalla, pero había un mar de pixeles mucho peor que cualquier “niebla” de la televisión analógica. Ponían La Isla de las Cabezas Cortadas y por un momento pensé que alguien estaba jugando al Monkey Island en mi televisor. La única solución para ver la televisión dentro de un año en mi casa será cambiar todo el cableado; un gasto para nada agradable. Sé que no vamos a ser el caso general, pero por fuerza ha de suceder en más lugares.

Si empezamos a sumar al desconocimiento y los diferentes problemas que pueda causar el cambio, al cada vez mayor porcentaje de telebasura y la menor calidad de la programación en general, a la posibilidad de que se pierda más de una cadena pequeña (que muchas no aportan más que refritos, pero algo de diversidad añadían), a la mayor profusión de internet en los hogares, y a otras causas que no se me ocurren ahora, me parece que éste “apagón analógico” va a ser un pequeño suicidio para la pequeña pantalla. Y, oye, no me da ninguna pena.