Archive for the 'Historia' Category

20th jul 2010

YHWH

El hebreo es un idioma que cuenta con una antigüedad de más de 30 siglos. En realidad el hebreo antiguo es completamente diferente del moderno (una relación parecida al latín con las lenguas romances, pero guardando más similitudes), de modo que la palabra técnica que define al hebreo es macrolengua.

En el hebreo antiguo escrito sólo se representaban las consonantes y para leerlo había que saber qué vocales debían intercalarse entre cada consonante en función de unas complicadas reglas o por el contexto. Así, cuando tuvieron que escribir el nombre de Dios, escribieron YHWH (יהוה). Esto se especula que viene de la respuesta de la zarza ardiendo a Moises «Yo soy el que soy y seré», o alguna otra construcción similar. Éste era el verdadero nombre de Dios en hebreo.

Se da el caso de que en algún momento de la historia temprana del pueblo judío se decidió no pronunciar nunca el nombre de Dios. En principio pudo ser una forma de mantenerlo oculto a los paganos, para evitar que lo pronunciasen en vano o blasfemasen, pero terminó por convertirse en una costumbre y una norma para toda la comunidad judía de entonces y ahora. Así, cuando leían las escrituras sagradas y llegaban a YHWH guardaban silencio o utilizaban distintas construcciones para referenciarlo. La preferida era Adonai (mi señor) pero también utilizaban diferentes palabras derivadas de El o Il. Éste era el dios principal de los cananeos, la cultura politeísta de la que los hebreos eran sólo uno de los pueblos que habitaban la región. Los hebreos lucharon contra el resto de tribus pretendiendo acabar con sus panteones politeístas e imponer el monoteísmo de su único dios, de ahí que Israel signifique El que lucha contra Dios (El). Esta historia también resulta muy interesante, pero no es por lo que estoy escribiendo este post y podéis seguir los enlaces.

Como iba diciendo, cuando leyendo un texto se llegaba a YHWH, generalmente se decía Adonai, y pasaron los años y los siglos y nadie volvió a pronunciar a lo que correspondían esas cuatro consonantes (denominadas también tetragramatón). Realmente el Sumo Sacerdote del Templo de Jerusalen sí podía pronunciarlo durante los rituales, pero fue destruido (y reconstruido y vuelto a destruir) y desapareció el cargo. Otros de los términos utilizados eran Hashem (el nombre) y Elohim, una especie de plural mayestático de El (dios).

Los primeros libros escritos de la Biblia se estima que fueron escritos 700 al 900 antes de Cristo. Fue hacia el siglo séptimo D.C. cuando los escribas —los que se ocupaban de las escrituras sagradas eran los masoretas— comenzaron a modificar sus textos incluyendo vocales en la forma escrita del hebreo. Esto también me parece muy interesante, porque en este idioma las vocales se indican mediante puntos —denominados niqud— encima, en, y debajo de las consonantes. Visto desde esta perspectiva histórica en la que el idioma empezó escribiéndose sólo con consonantes, resulta lógico que las vocales se representaran de esta forma: así pudieron simplemente “vocalizar” todos los textos que poseían y no reescribirlos desde cero. Esta característica tuvo que suponer una gran ayuda para que instaurar el nuevo sistema con vocales.

Una idea fabulosa para facilitar el aprendizaje de la lectura y que pudieron ejecutar sin problemas, hasta que les tocó puntear HYWH: después de más de 1000 años sin pronunciarlo, ya nadie sabía qué quería decir exactamente. Tampoco fue un problema muy grave porque seguía estando prohíbido decir el verdadero nombre de Dios, así que puntearon las vocales correspondientes a los términos con los que solía reemplazarse.

En la actualidad, al existir diversas corrientes dentro del judaísmo, hay quién no ve tan problemático no pronunciar el sagrado nombre del señor, mientras que los más ortodoxos continúan considerándolo una blasfemia. Sin embargo, no deberían tener porqué preocuparse ya que hace mucho tiempo que este significado se perdió, por lo que es imposible saber exactamente cómo debe leerse YHWH ni cómo se presentó Dios a Moisés. También les interesó en su día conocer la pronunciación a los no judíos que debían mencionar a dios —cristianos y musulmanes utilizan parte de los libros sagrados del judaísmo—.

Como dije antes, cuando se incluyeron vocales en el hebreo, YHWH se punteó con las correspondientes a las palabras sustitutas que solían pronunciarse. La principal de éstas era Adonai, la cual por motivos fonéticos y normas ortográficas transformó su primera A por E, quedando escrito YeHoWaH, de donde pasó al español como Jehová. Observando cómo se ha formado esta palabra, resulta claro que es una forma totalmente incorrecta de nombrar a Dios.

Actualmente los eruditos consideran que la forma más correcta de como debería sonar el nombre de dios es YaHWéH. Se basan entre otros motivos en la palabra aleluya (existente en muchos idiomas) procedente del hebreo hallĕlū yăh, «alabad a Yah». Yah fue una forma abreviada de nombrar a Dios. También se especula la relación con el verbo hebreo hawáh (llegar a ser), significando “El que causa que todo llegue a ser“.

Pese a todo, la única forma de nombrar a Dios que acepta la RAE es Jehová, no apareciendo ningún término por ahora para Yahveh (¿Yahvé?). Aunque el origen de Jehová sea erróneo, en castellano representa claramente la idea que la palabra quiere transmitir, por lo que se acepta su uso.

Además de muy interesante por los muchos temas que incluye esta historia (y que dejo al lector que le interese perderse en ellos como hice yo) me ha parecido francamente divertido que para proteger el verdadero nombre de Dios de otras tribus, sus propios adoradores hayan perdido cuál es éste. Es como olvidar la verdadera esencia y naturaleza de Dios.

Practicamente todo lo escrito en este artículo lo he aprendido en el término Yahveh de la wikipedia española. Sin embargo, es un auténtico desmadre, repitiendo en distintos apartados los mismos datos. La idea de este post era contar brevemente por qué actualmente se desconoce el significado de YHWH, pero para variar ha salido un pequeño tocho. Aún así, espero que sea más digerible que la entrada de la Wikipedia. También debo decir que si te ha interesado el tema debes leerlo, pues lo mio es un resumen muy general y se mencionan muchas más cosas allí. Llegué a todo esto a base de seguir enlaces en el último post de La Pizarra de Yuri.

También he consultado los artículos equivalentes en la Wikipedia inglesa, siempre más completa. Yahweh, Jehovah, Names of God in Judaism, Tetragrammaton. También he encontrado una breve página web dedicada al nombre de Dios.

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Artes y Letras, Historia Comments 7 Comments »

24th ene 2010

Máquinas que piensan, de Pamela McCorduck

Este mes he dedicado realmente poco tiempo a leer, así que me ha costado bastante terminar Máquinas que piensan: una incusión perosnal en la historia y las perspectivas de la inteligencia artificial, de Pamela McCorduck. Y no porque no fuese interesante, al contrario, es un libro con el que he disfrutado muchísimo.

Ya publiqué hace varios días una reseña sobre una anécdota sobre programas de ajedrez (y en el resumen de las Jornadas de R también lo nombré brevemente), y el resto del libro sigue la misma dinámica. La autora, licenciada en filología, no es la primera vez que se aventura en el mundo de la tecnología y la inteligencia artificial, y creo que ha hecho un gran trabajo.

El libro es un compendio de anécdotas y opiniones de gente relevante en la IA, muchas de las cuales obtuvo la propia Pamela entrevistandose con ellos, y son el hilo conductor de la historia de la inteligencia artificial, desde sus primeros orígenes en los años 50 hasta la publicación del libro a finales de los 70.

En realidad, Pamela McCorduck va mucho más allá de ambos límites, señalando la constante búsqueda de la Humanidad por diseñar inteligencias artificiales (con sus ilusiones y temores) bien en la ficción: desde la Galatea de Pigmalion al Frankestein de Mary Shelley, o R.U.R. de Câpek. O bien en la realidad: desde las estatuas egipcias de dioses parlantes y móviles y los autómatas (otro) de Herón de Alejandría, a las cabezas parlantes de los sabios del siglo XV (y antes) o el Ars Magna de Ramon Llull; pasando por las estatuas mecánicas que decoraban los jardines de la nobleza en los siglos XVII y XVIII (como el pato de Vaucanson) o El Turco, la máquina de ajedrez de Wolfgang von Kempelen, que llegó a ganar a Napoleón o uno de sus mariscales (luego se descubrió la farsa, pues escondía a un maestro de ajedrez en su interior).

Y desde luego, en la historia por infundir conocimiento a las máquinas para liberarnos de tediosos trabajos no podemos olvidar los intentos por construir máquinas de cálculo: la pascalina, la máquina calculadora de Leibniz, las máquinas diferencial y analítica de Babbage, o las máquinas analógicas de cálculo de nuestro Leonardo Torres de Quevedo.

Pero además de máquinas automáticas, la Historia está llena de quienes afirmaron haber creado esclavos pseudo-humanos, como Paracelso descrito por Pamela como “el abuelo de todos los showmen de la medicina”, quién dejó la receta para crear un homúnculo que obedeciese nuestras órdenes (a base de esperma y estiércol). Paracelso sirvió de inspiración para el Fausto de Goethe.

O también Judah ben Loew, el Gran Rabino de Praga que creó un ayudante humano a base de arcilla al que llamó Joseph Golem y cuya historia me ha resultado tremendamente similar a la del Aprendiz de Brujo que podemos ver en Fantasia (la de Mickey Mouse puteado por la escoba mágica de su amo).

Y este repaso histórico sólo formaba parte de la introducción, pero me encanta cómo atrapa ese deseo humano por autodescubrirse y jugar a ser Dios.

Tras este inicio, algunos de los temas que trata en el libro son los primeros intentos de filósofos y psicólogos por definir la mente; la posible utilización del ordenador para simular un sistema inteligente, haciendo especial mención de Turing y Von Neumann; las comparaciones entre el cerebro y una máquina lógica, como mapas autoorganizativos, el Perceptrón o el trabajo de McCulloch y Pitts; los trabajos pioneros de Newell, Shaw y Simon de procesamiento de la información (GPS entre otros). Sin duda, y como es natural, se extiende con todo lujo de detalles en la Conferencia Dartmouth, cómo estaban las cosas antes, cómo se gestó y qué influencia tuvo en los años siguientes de la Inteligencia Artificial.

Otros temas contemplados por Pamela son los críticos de la IA (como Dreyfus); los primeros intentos de aplicarla al diseño de robots (como Shakey); algunos proyectos de los años 70 relacionados con el lenguaje, las escenas, llos símbolos y la comprensión; programas de IA que se estaban aplicando con éxito durante la redacción del libro, como DRENDRAL o el proyecto LOGO; aspectos éticos y morales de crear una mente artificial (Computer Power and Human Reason de Weizenbaum); y finalmente vuelve a salirse de las barreras históricas para viajar al futuro y especular con la dirección que tomará la IA y la tecnología.

Me ha parecido un libro francamente interesante que cualquiera interesado en la historia de la inteligencia artificial, llevado de la mano de sus protagonistas, disfrutaría. No es un libro técnico, ni mucho menos, es mucho más divulgativo y humano que cualquier otra cosa, así que puede ser leído por cualquier persona sin formación al respecto.

La verdad es que si te gusta Historias de la Ciencia y te apasiona la vida de los científicos, éste es tu libro. O sólo con que te llame un poquito la atención la iteligencia artificial, ya merece la pena que lo leas.

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Historia, Informática, Libros Comments No Comments »

17th dic 2009

Hurbert Dreyfus contra la IA

Actualmente estoy leyendo Máquinas que piensan, de Paloma McCorduck, un apasionante relato sobre la historia de la Inteligencia Artificial, que cuenta tanto con anécdotas y citas de otros lugares, como con entrevistas de la propia autora a los verdaderos protagonistas de toda “la movida” de la IA allá por los 50. No lo he terminado pero puedo asegurar que es obligada lectura a todo aquel que disfrute con anécdotas de científicos al más puro estilo Historias de la Ciencia, especialmente si está interesado en la inteligencia artificial. Pero vayamos al caso.

A finales de los 60, un filósofo llamado Hurbert Dreyfus comenzó a atacar a diestro y siniestro esta rama, empezando con la publicación de un libro titulado “Alquimia e inteligencia artificial“. Al principio se le tomaba en serio y se debatían intensamente sus ataques hacía la IA, pero llegó un punto en el que el tipo se debió de desquiciar y dedicó el resto de su vida a dar charlas y escribir artículos criticando con total obcecación y nula imparcialidad a los investigadores y sus objetivos.

Seymur Papert estaba preparando una pequeña monografía sobre las dificultades para aceptar la idea de la inteligencia artificial, así que decidió ilustrar uno de sus artículos con un caso real de una crítica de Dreyfus y la siguiente cita está sacada de ahí.

«Pienso que tal vez en un sentido más profundo ése es el problema de la gente que nuca ha programado un ordenador [continuó Papert], y que quieren reflexionar acerca de si es posible la IA. Realmente parece monstruoso que esto sea posible. Tú les dices que un programa ha sido escrito para que haga tal y tal cosa y que así es como lo hace. Entonces ellos piensan en un programa ligeramente diferente. Cualquier programador vería de inmediato cómo ampliar el programa para cubrir ese problema. La gente como Dreyfus no puede. De ese modo cualquier modificación del problema parece llevarlo fuera del reino de lo que puede programarse, y eso parece ser una debilidad insalvable de la inteligencia artificial.»

Hubo un momento en el que ya nadie dentro del campo se molestaba en replicarle, porque la mayoría de cosas que decía eran un sinsentido. Pamela McCorduck dice en el libro que «Newell y Simon, que son objetivos primarios de Dreyfus, llegaron a la conclusión de que cualquier refutación formal sólo conseguiría dar más propaganda a Dreyfus. La ciencia, piensa Newell, vive porque un científico recoge el trabajo de otro, bien para refutarlo o para corroborarlo». Más tarde, Papert se arrepintió de haber tomado unas críticas de Dreyfus para elaborar el artículo que he citado previamente, afirmando que «Dreyfus no se enfrenta realmente con los problemas: se queda demasiado cerca de la superficie».

En sus artículos utilizaba citas de investigadores de la IA sacadas completamente de contexto para desprestigiarlos, y se aprovechaba de predicciones “fallidas” para ahondar en el fútil objetivo de desarrollar una Inteligencia Artificial. Con el paso de los años, insistió en que la disciplina se había estancando, a lo que más de uno comentó jocoso que eso significaba que los artículos se habían convertido en demasiado difíciles de leer para él.

Probablemente uno de los sucesos qué más recordará la comunidad de la IA de aquellos tiempos fue cuando Dreyfus aceptó jugar una partida de ajedrez contra un ordenador en 1966. Él había afirmado un año antes en uno de sus artículos que «ningún programa de ajedrez puede jugar ni siquiera ajedrez amateur», así que a Seymur Papert le pareció divertido organizar una partida de ajedrez entre el filósofo y el último programa de ajedrez que se había desarrollado hasta el momento, el MacHack de Richard Grenblatt. El ataque de Dreyfus se fundamentaba, especialmente, en un enfrentamiento anterior en el que un niño de diez años venció a una computadora.

Hay que aclarar que en esos años los programas de ajedrez no eran como ahora, ni mucho menos. El primer programa que jugaba al ajedrez fue desarrollado por Alan Turing en 1952 y ningún ordenador podía ejecutarlo. La única partida que se jugó, fue el propio Turing quién simulaba la ejecución, tardando hora y media con cada movimiento. Perdió la máquina.

No fue hasta finales de los 70 y principios de los 80 cuando se consiguieron desarrollar programas que llegaron a ganar torneos importantes y adquirir la categoría de Maestro. MacHack, situado entre ambas épocas, fue el primer programa con capacidad de jugar torneos de segunda, y venciendo a humanos en éstos.

Debo recordar que hubo que esperar hasta 1997 para ver cómo Deep Blue derrotaba al campeón mundial del momento, el Gran Maestro Gari Kaspárov. Aquella partida fue muy sonada, y probablemente sea uno de los hitos más famosos de la Inteligencia Artificial reciente. Sin embargo, creo que fue una victoria bastante controvertida, y que IBM jugó bastante sucio a continuación, aunque ésta ya es otra historia.

Bien, una vez puestos en contexto del estado del software que jugaba al ajedrez, debo decir que el enfrentamiento entre Dreyfus y MacHack, fue algo que sorprendió incluso a los principales investigador de IA del momento. Hasta la mitad de la partida todo el mundo estaba seguro de que ganaría el humano, pero hubo un momento en el que Dreyfus puso contra las cuerdas a la máquina, y ésta encontró una solución brillante que cualquier jugador de ajedrez habría disfrutado ejecutando.

Tras recibir el jaque mate por parte de MacHack, Dreyfus aseguró que su afirmación anterior no se refería a que no se pudiese lograr jamás un programa que jugase ajedrez amateur, sino que hasta ese momento no se había conseguido. Y que de hecho, MacHack le ganó a él, un jugador amateur. La polémica estaba servida cuando el siguiente número de una revista de IA publicó un artículo sobre la partida con el título: «Un niño de diez años puede vencer a una máquina, Dreyfus». Y el subtítulo: «Pero la máquina puede vencer a Dreyfus».

En lugar de tomárselo con filosofía (chiste fácil) aceptando la derrota y que se hiciese alguna gracia al respecto, protestó y escribió una carta en la que utilizaba un lenguaje en el que se le veía francamente ofendido. Herb Simon escribió una carta abierta dirigida a Dreyfus, con el título «Tranquilízate, amigo!». El original puede encontrarse en el archivo digital de todos sus escritos. Como no he encontrado una traducción por internet, copiaré la que aparece en el libro de Pamela McCorduck (la traducción del libro es de Dolores Cañamero). Publicar esta carta había sido mi propósito inicial cuando empecé este post, pero se me ha ido de las manos y supera las 1000 palabras, pero sin entender el contexto en el que fue escrita carece de todo interés. Si habéis conseguido llegar hasta quí, disfrutad del mordaz Simon.

«Estimado profesor Dreyfus:

Me ha molestado un poco su reciente carta a SIGART, protestando por los comentarios acerca de su derrota a manos de MacHack, el programa de ajedrez de Greenblatt. Una persona que utiliza la yuxtaposición de los nombres “Alquimia e inteligencia artificial” apenas puede pretextar ignorancia en el uso de la retórica o gritar “cerdo” cuando un editor insinúa algo yuxtaponiendo los resultados de una partida de ajedrez con una cita de uno de los jugadores. Tal persona, en conciencia, no podría ni siquiera protestar porque le contesten con el mismo tipo de retórica que él empezó a utilizar hace cinco años, y ha continuado, en escalada desde entonces.

¿Cuáles son los hechos? Un hombre que mostró un gran entusiasmo al escribir que “Un aprendiz de 10 años” había ganado a un determinado programa de ajedrez ha sido derrotado, y derrotado profundamente, por MacHack. Ningún hecho por sí mismo prueba demasiado sobre el presente o el futuro de los programas de ajedrez, pero los dos hechos pueden interesar y despertar emociones en personas que ya están apasionadamente comprometidas con ciertas conclusiones (a favor o en contra) en estos temas. Protestar contra un divertido comentario sobre la victoria de MacHack muestra o bien u deseo de aplicar la reglas de la retórica de forma asimétrica, o bien un compromiso emocional tan profundo como para no poder ver la asimetría. Usted debería reconocer que es probable que algunas de las personas que han sido mordidas por los afilados dientes de su prosa, en su debilidad humana, devuelven el mordisco; porque, aunque usted tiene una considerable destreza en el arte de polemizar, no tiene la patente.

La discusión sobre la filosofía y el status, de la inteligencia artificial saldría beneficiada de una desescalada. Puesto que usted ha aportado algunos de los pasajes más enérgicos acerca del tema, permítame sugerirle que usted bien podría empezar a enfriar el asunto; recobrar su sentido del humor podría ser un buen primer paso. Ya ve, lo verdaderamente cómico de la partida Dreyfus-MacHack, como cualquier otro jugador de ajedrez que lo intente le dirá, no es que usted fuera derrotado. Lo cómico es que el programa de Greenblatt exhibió en esta partida muchos de los fallos humanos que usted cometió (no ver mates obviamente inminentes, por ejemplo) y aún así le dio una paliza –por los pelos–. Fue una verdadera película de suspense en la cual una parte marginal de inconsciencia superó a otra. MacHack se comportó no como un “ordenador omnisciente” (para citarle a usted fuera de contexto), sino como un frágil y en ocasiones desesperado humanoide; incluso, podríamos decir, como usted y yo.»

La mayoría de la información que he publicado en esta entrada, así como todas las citas, están sacadas del libro Máquinas que piensan: Una incursión personal en la historia y las perspectivas de la inteligencia artificial, de Pamela McCorduck (traducción española de Dolores Cañamero).

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Historia, Informática Comments 2 Comments »

26th sep 2009

Mensajes para dentro de miles de años

Hace diez años comenzaron a construir en Nuevo Mexico (USA) el tercer mayor depósito de residuos nucleares del mundo, a más de 600 metros de profundidad.

Entre las implicaciones y medidas de seguridad de un proyecto como éste, se creó un comité para idear algún tipo de señales que advirtiesen a las futuras generaciones del peligro de excavar en un lugar así.

Esto no es una sencilla tarea consistente en escribir “Peligro” “Warning”; los residuos nucleares seguirán siendo radiactivos durante miles de años, y el equipo de investigación se ha enfrentado a la suposición de que un gran cataclismo o guerra mundial (o el simple progreso) barra todo el conocimiento y cultura actuales (una especie de Mad Max o Waterworld) y no perviva niguna de las lenguas utilizadas a día de hoy.

danger1

El objetivo es que si en algún momento alguien descubre el depósito, las indicaciones le den a entender que es un lugar peligroso y que no debe quedarse, ni excavar. Es una labor en la que la antropología juega un papel fundamental: el mismo Carl Sagan sugirió el uso de calaveras y huesos (como hacían los piratas), pero fue descartado porque en ciertas culturas orientales no representa amenaza, sino que está asociado a monumentos funerarios. Así pues, hay que buscar en lo más profundo del comportamiento humano para que los avisos de peligro puedan a su curiosidad innata (las pirámides egipcias también fueron un intento de que nadie entrase en sus cámaras mortuorias).

Este esfuerzo me ha recordado enormemente al realizado veinte años antes al preparar los mensajes que llevarían las Voyager y Pioneer a través del espacio, y que pretendían indicar a cualquier inteligencia extraterrestre que habían sido enviadas por seres inteligentes, e indicar de algún modo nuestra situación. También en el artículo se reseña esta relación.

Otro detalle que me ha encantado es que hayan diseñado una imagen totalmente inspirada en El Grito de Edvard Munch (puede verse en la imagen que he subido).

Recomiendo encarecidamente la lectura del artículo completo, escrito por el siempre genial Aberron para La Información. No olvideis pasar por la galería de imágenes al final del artículo.

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Historia Comments No Comments »

28th jul 2009

Historia natural de la religión

Incluso a día de hoy, y en Europa, si preguntamos a un individuo vulgar y corriente por qué cree en un creador omnipotente del mundo, nunca mencionará en su respuesta la belleza de las causas finales, acerca de las cuales es totalmente ignorante; no extenderá su mano para pedirnos que contemplemos la flexibilidad y variedad de articulaciones en sus dedos, su doblarse hacia adentro todos ellos, el contrapeso que reciben del dedo pulgar, la blancura y carnosidad de la cara interna de la mano, y todas las demás circunstancias que hacen ese miembro idóneo para el fin a que ha sido destinado. El individuo común está acostumbrado a todas estas cosas desde hace mucho tiempo, y las mira con indiferencia y falta de interés. Os hablará de la muerte repentina e inesperada de tal o cual persona, o de la caída y el daño físico sufridos por otra; os hablará de la excesiva sequía de tal estación del año, o del frío y las lluvias de tal otra. Y todo esto lo adscribirá a la inmediata operación de la providencia. Así, estos fenómenos, que para los buenos razonzadores resultan ser las mayores dificultades para admitir la existencia de una inteligencia suprema, son para el ignorante los únicos argumentos en favor de ella.

Vagando por la biblioteca en busca de libros, miré durante unos segundos en la sección de religión y mis ojos se posaron de inmediato en un pequeño libro titulado Historia natural de la religión, el cual prometía resultar muy interesante teniendo en cuenta que el autor era nada menos que David Hume.

En este breve ensayo Hume hace un repaso a la evolución de las religiones a lo largo de la historia, afirmando que conforme nos remontamos al pasado, todas las civilizaciones y tribus son politeístas, y que con el progreso del pensamiento humano evolucionan hacia posiciones teístas, resultado de la observación de la perfección de la naturaleza.

Pero un animal bárbaro y plagado de necesidades (como el hombre en los primeros orígenes de la sociedad), presionado por sus numerosos defectos y pasiones, no tiene el ocio suficiente que le permita admirar el aspecto regular de la naturaleza, ni hacer investigaciones sobre la causa de estos objetos a los que se ha acostumbrado gradualmente desde su infancia. Muy al contrario: cuanto más perfecta se le muestra la naturaleza, más se familiariza él con ella, y menos inclinado está a analizarla y examinarla. Un pájaro monstruoso despierta su curiosidad y es por él estimado como un prodigio. Su novedad le alarma, e inmediatamente provoca en él un temblor y una serie de sacrificios y oraciones. Pero un animal completo en todos sus miembros y órganos es para él un espectáculo ordinario y no le produce ninguna opinión o afección religiosa. Preguntadle que de dónde provino ese animal, y os contestará que de la copulación de sus padres. Y éstos ¿de dónde provienen? De la copulación de los suyos. Unos cuantos pasos atrás satisfacen su curiosidad y colocan los objetos a una distancia tal, que los pierde de vista.

[...]

Cuanto más está la vida de un hombre gobernada por los accidentes, más aumenta en éste la superstición; y ello lo observamos en los jugadores y en los hombres de mar, los cuales, siendo los menos capaces de producir serias reflexiones, son al mismo tiempo los que albergan ideas más frívolas y supersticiosas.

En el estudio preliminar, Carlos Mellizo hace hincapié en las dos maneras diferentes en que David Hume entiende la palabra religión: En primer lugar, como actividad cuya misión es «reformar las vidas de los hombres, purificar sus corazones, reforzar toda obligación moral y asegurar la obediencia a las leyes del Magistrado civil». En segundo lugar, como «superstición y fanatismo», como abuso perpetrado por los hombres. Y esto es a lo que más vueltas da el escocés a lo largo de la obra, a separar los verdaderos sentimientos teístas de los rituales y los excesos a los que terminan llevando muchas religiones. Tanto el siguiente fragmento como con el que termino la entrada, hacen referencia a esto.

Tampoco es una respuesta satisfactoria decir que la práctica de la moralidad es más difícil que practicar la superstición. Pues, aun sin mencionar las excesivas penitencias de los brahmanes y monjes budistas, es seguro que el Ramadán de los turcos, período durante el cual los pobres hombres permanecen sin comer y sin beber por muchos días, a menudo en la época más calursa del año y en lugares donde el clima es d elos más álidos del año, es seguro —digo— que este Ramadán es más severo que la práctica de cualquier deber moral, incluso entre los individuos más viciosos y depravados del género humano. Las cuatro cuaresmas de los moscovitas y las austeridades de algunos católicos romanos parecen cosas mucho más desagradbles que la práctica de la humildad y la benevolencia.

También, a lo largo de toda la obra, hace constantes reflexiones sobre las religiones politeístas

Más, al mismo tiempo, la idolatría se ve acompañada de esta evidente ventaja: que, al limitar los poderes y funciones de sus deidades, está admitiendo, de modo natural, que los dioses de otras sectas y de otras naciones poseen también una parte de divinidad; y, de este modo, hace que las diferentes deidades, así como los ritos, ceremonias y tradiciones, sean compatibles entre sí. [...] Los romanos solían adoptar como suyos los dioses de los pueblos que conquistaban; y nunca pusieron en disputa los atributos de las deidades locales y nacionales de los territorios en los que residían.

Que, además, son acompañadas de interesantes anécdotas y curiosidades:

Los caunos, un pueblo del Asia Menor, habiendo decidido no admitir entre ellos a dioses extraños, se reunían regularmente en ciertas épocas del año; y, armados hasta los dientes, atravesaban el aire con sus lanzas y procedían haciendo lo mismo hasta llegar a sus fronteras, para así expulsar de su nación, como ellos decían, a las deidades extranjeras.

[...]

Los lacedemonios, dice Jenofonte, en tiempo de guerra, siempre formulaban sus peticiones muy de mañana, a fin de anticiparse a sus enemigos; y pensaban que, siendo los primeros en recitar sus plegarias, predispondrían a los dioeses en su favor.

[...]

Los tirios, cuando fueron asediados por Alejandro, encadenaron la estatua de Hércules para prevenir que esta deidad desertara y se uniera al enemigo.

Sin embargo, a pesar de su desprecio por el politeísmo más puro, no deja en toda la obra de criticar a quienes, creyendo en un único dios todopoderoso, comparten su adoración con otros seres sobrenaturales como ángeles, duendes, fantasmas o santos, afirmando que quienes creen en ello no dejan de ser, a su manera, politeístas. Del mismo modo, tacha de ignorantes y bárbaros a quienes, a pesar de sentirse monoteístas, y creer en una única Deidad creadora de todo, la reconocen principalmente por las peores situaciones a las que deben enfrentarse, como queda reseñado en el texto con el que he comenzado esta entrada.

En resumen, una lectura muy productiva para cualquiera interesado en la influencia de las religiones en las sociedades humanas, y una dura crítica a rituales, plegarias, fetichismos, idolatría y cualquier otro tipo de superchería que envuelve a cualquier religión y que la separa de su objetivo moralizante.

Los sacrificios humanos de los cartaginenses, mexicanos y otros pueblos bárbaros apenas exceden las persecuciones inquisitoriales de Roma y Madrid. Pues, además de que el derramamiento de sangre peude que no sea en aquéllos tan abundante como en éstas, además de eso, digo, las víctimas humanas para los sacrificios, al ser escogidas por sorteo o por ciertas señales externas, no afectan en gran medida al resto de la sociedad, mientras que son precisamente la virtud, el conocimiento y el amor a la libertad las cualidades que provocan la fatal venganza de los inquisidores; y, cuando esas virtudes son exitrpadas de la socidad, dejan a ésta hundida en vergonzosa ignoranci9a, corrupción y esclavitud. El asesinato ilegal de un hombre a manos de un tirano es más pernicioso que la muerte de mil por causa de la peste, el hambre o alguna otra calamidad que afecte a todos por igual.

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Artes y Letras, Historia, Libros Comments 3 Comments »

22nd jul 2009

La tierra no debería verse redonda en las fotografías lunares

La Sociedad de la Tierra Plana lanzó una de los primeras quejas sobre la veracidad de las misiones Apolo. Afirmaban que varias de las fotografías del Apolo 8 con la Luna en primer plano y la Tierra como fondo eran falsas. La primera razón de su declaración era que no se ajustaba a su teoría de que la Tierra era plana.

Acusaciones de falsificación en los alunizajes del Programa Apolo (Wikipedia)

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Cachondeo, Historia Comments 1 Comment »

22nd jul 2009

Dueño de la luna

Desconocía esta historia que acabo de descubrir, pero me ha encantado. Resulta que la Luna es propiedad, desde hace más de 50 años, de un abogado y poeta chileno llamado Jenaro Gajardo Vera que vivió en Talca.

Todo parece apuntar a que lo hizo con la intención de acceder al exclusivo Club Social de Talca, en el cual habían rechazado su inscripción al no poseer tierras. Ni corto ni perezoso se dirigió a continuación al Diario Oficial a publicar 3 avisos advirtiendo de su intención de hacerse propietario de la Luna. Esto es requisito de la ley chilena para cualquier adquisición así (y algo similar ocurre en todos los países: hasta para casarse hay que publicarlo durante dos semanas antes en el ayuntamiento).

Una vez se publicaron los tres avisos, inscribió oficialmente la Luna como posesión suya en el Conservador de Bienes Raíces de Talca tras desembolsar 42 000 pesos chilenos. En la escritura ponía:

Jenaro Gajardo Vera, abogado, es dueño, desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores, del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475.00 kilómetros, denominada Luna, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, Oriente y Poniente, espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es soltero.

Los periódicos de muchos otros países se hicieron eco de esta noticia (antes no todas eran así, de modo que este tipo de bizarradas no estaban copadas por el 20 minutos) y Jenaro llegó a ser entrevistado en un programa de los EE. UU.

Cuenta la leyenda que antes del alunizaje del Apolo XI, Richard Nixon le pidió permiso a través de la embajada, con el resultado de los dos siguientes mensajes (el del presidente norteamericano y la respuesta):

“Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que le pertenece”.
Richard Nixon, 1969.

“En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Walt Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece, y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor Presidente”.
Jenaro Gajardo Vera, 1969.

Aparte de lo jocoso que suena el asunto, hay algo en el mensaje de Nixon que no es muy realista, ya que el astronauta Michael Collins se quedó en el Apolo XI mientras Aldrin y Amstrong descendían en el módulo lunar para alunizar y descender al satélite. No obstante, no empañemos la historia por un mito sobre ella.

Aparte de haber hecho la compra para poder apuntarse al club citado anteriormente y quedarse con todos, también se dice que fue un acto poético y de rebeldía. Antes de morir, en su testamento incluyó «Dejó a mi pueblo la luna, llena de amor por sus penas».

Además de la lectura del artículo de la Wikipedia, recomiendo también la entrada publicada en El Amaule, en la que se cuentan otras curiosidades que también merecen la pena.

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Cachondeo, Historia Comments 4 Comments »

18th jun 2009

Pascalina

maq_pascaline

La Pascalina es una de las primeras calculadoras mecánicas, que funcionaba a base de ruedas y engranes. Fue inventada por Blaise Pascal en 1645, tras tres años de trabajo sobre la misma
[...]
La Pascalina conoció un período de gloria en los años 1960, debido a que se usó de forma interna en la compañía IBM. Por aquellos tiempos era el único dispositivo que permitía efectuar muy rápidamente cálculos en numeración hexadecimal, lo que era necesario para la depuración de los programas.

El texto es de la Wikipedia, pero el detalle lo descubrí en Historias de la Ciencia.

Qué paradójico resulta que en IBM se recurriese a primitivas calculadoras mećanicas de más de 300 años para comprobar operaciones que se ejecutaban en sus propios y modernos ordenadores. ¿Dónde estaríamos ahora si las operaciones matemáticas continuaran ejecutánsose con esa lentitud?

Posted by Posted by Ender Muab'Dib under Filed under Historia, Informática, Videos Comments 1 Comment »