Música - Tienda de ultramarinos
logo Tienda de Ultramarinos
Etiquetas: Música

Cork Jazz Festival

Este fin de semana ha sido el Cork Jazz Festival. Todos los años suele caer por estas fechas, a finales de octubre, así que si alguna vez estás en Irlanda y te gusta el jazz, no puedes perdértelo, pues es el festival de este tipo de música más importante del país.

Además de la veintena de músicos realmente famosos (Herbie Hancock , Maceo Parker, Yann Tiersen…) por los que hay que pagar, un buen montón de pubs traen grupos menos conocidos, resultando en alrededor de 80 actuaciones gratuitas durante todo el fin de semana; de tres de la tarde a dos de la mañana.

Ante tanta oferta es bastante difícil seleccionar qué ver cada día, pues muchísimos conciertos se solapan, pero afortunadamente algunos de ellos repetían distinto día u hora, lo cual facilita mucho las cosas si tienes verdadero interés en alguno. Muchas de las actuaciones gratuitas, además de una breve descripción sobre el grupo, iban acompañadas de una muestra en youtube o el myspace; de modo que cada día antes de salir me dedicaba a seleccionar dónde merecería la pena dejarse caer.

El jueves queríamos ver The Riptide Movement a las 20 horas, pero por algún motivo no tocaron, y como The Queen Experience tocaban en el mismo pub, nos quedamos haciendo tiempo para el grupo que más me intersaba esa noche, Skazz (myspace). Su estilo es muy similar a The Skatalites, y los disfruté de principio a fin.

El viernes nos encontramos de rebote a Pete Molinari & Band; teníamos otros grupos en mente, pero fue una grata sorpresa. Sonaba bastante animado, aunque las lentas también fueron buenas.

Nada más terminar, en el bar de al lado empezaban iFunk, una banda local que además de tocar sus propias canciones, versionaron varios éxitos musicales con un toque funky genial. Lástima que el único video que tienen colgado en internet es esta “promo”.

El sábado empezamos antes, pues a las tres de la tarde tocaban The Swingin’ Bluecats y yo tenía muchas ganas de verlos (myspace). Me recuerdan a The Brian Setzer Orchestra, pues son otra banda de swing revival. Son otro de los grupos que disfruté al máximo; y me encantaron sobre todo las versiones de Minnie the Moocher de Cab Calloway (con todo el público coreando el hi-de-hi-de-hi-di-hi) y I Wan’na Be Like You (The Monkey Song) de El Libro de la Selva.

Más tarde ese día les tocó el turno a DIT Big Band, que con alrededor de 20 miembros dieron un gran concierto.

A Beat and blow les tocó cerrar la noche del sábado con su potentísimo directo. Su nombre lo dice todo: seis vientos metal y dos tambores (más la cantante). Enorme banda.

Durante el domingo estuve descansando pues era el día fuerte: Maceo Parker. Ya lo había visto el año pasado en Pirineos Sur, pero es que es muy, muy grande y merecía la pena repetir. El concierto fue genial, como era de esperar, y el guitarrista se marcó un solo histórico. Eché en falta uno del bajo.

Los teloneros fueron Creamy Goodness, una banda irlandesa a la que no conocía de nada pero a los que disfruté igualmente. A destacar, para la tercera o cuarta canción pidieron al público que se apartara de las primeras filas, haciendo un gran círculo y saliendo a bailar breakdance un par de bailarines profesionales. Lo mejor fue que un chaval del público se animó y se puso a bailar también con ellos; y era claramente un espontáneo.

Ayer lunes cerramos el festival con Natty Wailer & The Reggae Vibes, un grupo reggae con algunas canciones bastante animadas y un cantante de lo más feliz y gracioso. Se supone que el tal Natty fue un Wailer durante nueve años, pero hay gente que lo pone en duda. Venía sin el coro del siguiente vídeo, pero es de lo que más me ha gustado por youtube.

Después tocaban The Naildrivers, pero ya se empezaba a hacer tarde (hoy por la mañana teníamos clase) así que sólo nos quedamos a las primeras canciones. Una lástima, porque sus versiones de canciones de finales de los 70 a ritmo de ska sonaban genial.

Sumándolos todos hacen un total de diez conciertos este fin de semana, muchos de los cuales para repetir. Sobredosis musical.

Songs around the world: Stand by me

Hace cuatro días Maybellene publicó en su blog la versión de la canción Stand by me que recientemente se ha grabado por todo el mundo interpretada por artistas callejeros.

Para empezar aunque pueda soprenderos, y pese a lo famosísima que me he enterado luego que es la canción, no la conocía, pero me ha encantado. He buscado por Youtube para escuchar la original de Ben E. King, pero prefiero la versionada que a mi (nulo) juicio queda fantástica.

La canción ha sido grabada por Playing for change, que por lo poco que he podido ver es una agrupación de artistas unir el mundo mediante la música. Stand by me no ha sido la única grabación de lo que han llamado Song around the world, pues también han publicado One love y Don’t Worry. Merece la pena escucharlas también. Parece ser que además han realizado una película al respecto, supongo que con el cómo se hizo y cosas así.

En al menos una de estas canciones aparece Manu Chao, así que realmente no todos los músicos que salen son artistas callejeros.

Visitando la web, en la sección The Journey dan una breve reseña de todos los artistas grabados, junto a algunas fotografías. No enlazo porque es un flash y no se puede, pero se deja ver. En algunos especifican claramente que tocan en la calle, pero tampoco son muy explícitos ni he leído demasiados.

En la sección The media, aparecen también tres canciones más, imagino que también grabadas por ellos mismos, pero son de gente individual, y no montajes a partir de diversos músicos. Me llama la atención que no esté One Love y sí las otras dos.

A propósito de Stand by me, echando un vistazo a las versiones que hay por Youtube, me ha gustado una del propio Ben E. King con Juke en el Montreux Jazz Festival de 1986. También una del coro Boys don’t sing dirigidos por Gareth Malone nada menos que en el Royal Albert Hall, aunque realmente es un medley de Stand by me y Beautiful Girl.

Jazz Zaragoza

Este domingo terminó la edición de este año del festival de Jazz de Zaragoza y he tenido la suerte de haber podido disfrutar de tres conciertazos.

El miércoles 12 tocaba el Arturo Sandoval Sextet y acudimos esperando un concierto muy animado, con ese ritmo latino tan característico y el cubano no nos decepcionó. Sí que he de decir que tocó más canciones lentas de lo que esperaba, incluso más de un bolero, que no era lo que buscábamos, pero cuando quería ponerle marcha, se la daba, y disfruté bastante de su trompeta y el resto de la banda. Lo más destacable fue el solo de maracas a cargo del percusionista Philbert Armenteros. Nos dejó a todos anonadados con su arte con un instrumento que parece tan soso y monótono. Nunca hubiese podido imaginar que se podían sacar tantos sonidos de unas simples maracas.

Dos días más tarde fue el turno del James Carter Quintet, teloneados por el Zaragozano Luis Giménez Quartet. Simplemente puedo decir que estos últimos no estuvieron mal. Tocan un estilo de jazz que no me motiva nada (guitarra eléctrica muy melódica, piano, batería y bajo), muy sosegado, que se podría calificar como música de ambiente. Que también tendrá su mérito y su belleza, pero no me llama como música para escuchar. Además no era el día. El cabeza de cartel de esa noche era James Carter, un artista del saxo y el clarinete, con un grupo que prometía hacer vibrar la sala: y lo hizo. Ya con el primer tema, uno de esos temas largos de jazz, con solos de todos los músicos, algunos repetidos, ya obtuvieron más aplausos que toda la interpretación del grupo anterior. James Carter exprimió sus instrumentos al máximo, y nos deleitaron con un repertorio de canciones de las que el cuerpo te pide levantarte, que es exactamente como a mí me gusta el jazz.

Para terminar, al día siguiente acudimos a ver a la Mike Stern Band. No iba muy motivado, porque los grupos de jazz con guitarra eléctrica que he tenido ocasión de escuchar suelen ser bastante sosetes para mi gusto (como me pasó el día anterior con Luis Gimenez). Sin embargo, el que hubiera un saxofonista para dar vida ya me empezó a dar buenas vibraciones, y el concierto me encantó. Mike Stern es uno de esos virtuosos de la guitarra capaz de cualquier cosa, y que atrajo a un ejército de heavys que destacaban mucho entre la mayoría de personas mayores que había en el resto de conciertos. Me encantó como pasaba sin ningún complejo de los tonos melódicos a los que nos tienen acostumbrados los guitarristas de jazz, a rockear con una buena dosis de distorsión. Al igual que el día anterior, tuvo un desafortunado telonero: el Trio del pianista Miguel Angel Remiro. Tampoco pegaba su lentísimo jazz cuya canción más movida fue lo que él afirmó que se trataba de una bulería, en la noche del jazz más rockero que se pueda esperar.

Somewhere over the rainbow – Bruddah IZ

still open -em- still open -p- [EXPAND ]

Su verdadero nombre es Israel Kamakawiwo’ole y era un cantante hawaiano que se hizo famoso fuera de su país con el disco Facing Future que publicó en 1993, y que incluía esta maravillosa versión de Somewhere over the Rainbow unida hábilmente con What a wonderful world, quedando un espléndido medley de estas dos grandísimas canciones. No he escuchado el disco, ni conocía a IZ hasta que descubrí esta canción hace un par de años, pero el resto de canciones suyas que he escuchado por Youtube no me dicen nada.

Ooo ooo ooo
Ooo ooo ooo

Somewhere, over the rainbow, way up high,
And the dreams that you dreamed of,
Once in a lullaby.

Oh, somewhere over the rainbow,
blue birds fly, And the dreams that you dreamed of,
Dreams really do come true.

Someday, I’ll wish upon a star,
Wake up where the clouds are far behind me.
Where trouble melts like lemon drops,
High above the chimney top,
That’s where you’ll find me.

Oh, somewhere, over the rainbow, bluebirds fly,
And the dreams that you dare to.
Oh why, oh why can’t I?

Well, I see trees of green and red roses too,
I’ll watch them bloom for me and you.
And I think to myself: What a wonderful world!

Well, I see skies of blue and I see clouds of white,
And the brightness of day.
I like the dark and I think to myself:
What a wonderful world!

The colors of the rainbow, so pretty in the sky,
Are also on the faces of people passing by.
I see friends shaking hands, saying, ‘How do you do?’
They’re really saying, ‘ I…I love you!’

I hear babies cry, and I watch them grow,
They’ll learn much more than we’ll know.
And I think to myself: What a wonderful world!

Someday, I’ll wish upon a star,
Wake up where the clouds are far behind me.
Where trouble melts like lemon drops,
High above the chimney top,
That’s where you’ll find me.

Oh, somewhere, over the rainbow, way up high.
And the dreams that you dare to,
Oh why, oh why can’t I?

Ooooo oooooo oooooo
Ooooo oooooo oooooo
Ooo ah, ah, ah… eh ah ah, eh ah ah ah ah…

[/EXPAND]